El 16 de junio (hora de Nueva York), según Reuters, el dólar estadounidense cayó ligeramente mientras los inversores esperaban la primera decisión política de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) bajo el liderazgo del nuevo presidente Kevin Warsh.
El sentimiento del mercado mejoró después de la información sobre un acuerdo de paz temporal entre Estados Unidos e Irán, lo que redujo la demanda de mantener el dólar estadounidense como activo refugio seguro.
En la sesión de negociación asiática, el mercado monetario se calmó cuando los inversores limitaron las grandes apuestas antes del resultado de la reunión de la Fed.
El euro se mantuvo estable en 1,1611 USD por 1 euro, mientras que la libra esterlina se mantuvo casi sin cambios, cotizando en torno a 1,3430 USD. El dólar neozelandés subió ligeramente a 0,5833 USD.
La mayor parte del mercado pronostica que la Fed mantendrá las tasas de interés sin cambios en la primera reunión bajo el mandato de Kevin Warsh. Sin embargo, los inversores están particularmente interesados en las declaraciones de política, las previsiones económicas y la conferencia de prensa posterior para buscar señales sobre la dirección de la política monetaria estadounidense en el futuro.
Erik Weisman, economista jefe de MFS Investment Management, cree que la Fed podría enviar un mensaje neutral sobre la política monetaria.
Según él, es probable que el presidente Kevin Warsh sea cauteloso en la etapa inicial y busque el consenso dentro de la Fed antes de hacer cambios significativos.
El índice del dólar estadounidense, que mide la fortaleza del dólar estadounidense frente a las principales monedas, cayó ligeramente a 99,53 puntos, después de haber subido previamente gracias a la demanda de refugio seguro en el contexto de las tensiones en Oriente Medio.
Mientras tanto, el yen japonés se negoció a 160,43 yenes por 1 dólar estadounidense, continuando en la zona donde el mercado teme que el gobierno japonés pueda intervenir para apoyar la moneda nacional.
El 16 de junio, el Banco de Japón (BOJ) elevó las tasas de interés a su nivel más alto en 31 años, marcando un gran paso adelante en el proceso de normalización de la política monetaria después de muchos años de mantener tasas de interés extremadamente bajas.
Sin embargo, el BOJ no ha dado señales claras sobre cuándo seguirá aumentando las tasas de interés en el futuro.
Según Jane Foley, estratega principal de divisas de Rabobank, aunque la decisión del BOJ de subir los tipos de interés es de gran importancia, la atención del mercado sigue estando más centrada en la Fed.
En otro acontecimiento, el dólar australiano se mantuvo prácticamente sin cambios en 0,7066 dólares. Anteriormente, el Banco de la Reserva de Australia (RBA) mantuvo las tasas de interés sin cambios en el 4,35%, al tiempo que advirtió que todavía existe la posibilidad de seguir subiendo las tasas de interés si la inflación no se controla por completo.