El 3 de febrero, The Washington Post publicó un análisis advirtiendo sobre los riesgos macroeconómicos que amenazan a la economía más grande del mundo. El periódico señaló que el estilo de gestión característico del presidente Trump está afectando negativamente directamente el poder del dólar estadounidense.
Los datos estadísticos muestran que desde que Trump regresó oficialmente a la Casa Blanca en enero de 2025, el dólar estadounidense ha perdido más del 10% de su valor frente a otras monedas importantes. Esta debilidad no es solo un fenómeno temporal, sino que se prevé que sea una tendencia a largo plazo alarmante.
El economista Robin Brooks, miembro sénior de la Brookings Institution y que trabajó en el Fondo Monetario Internacional (FMI), hizo una sombría predicción sobre el futuro del dólar estadounidense. Dijo que el dólar estadounidense caerá otro 10% este año.
Explicando la causa de esta caída, el Sr. Brooks señaló directamente la psicología de preocupación de los inversores globales. Según él, el mercado financiero siempre tiene una aversión instintiva al tipo de caos político actual.
El Washington Post enfatiza que la causa central de la caída del dólar estadounidense es el efecto de contagio del improvisado proceso de formulación de políticas del Sr. Trump. El líder estadounidense a menudo toma decisiones inesperadas, a veces impuestos repentinos, a veces eliminando aranceles.
Además, hay movimientos militares impredecibles dirigidos a una lista de países cada vez más larga. Esta inestabilidad hace que el mercado financiero caiga en un estado de tensión constante.
Muchos gestores de inversión extranjera se han sentido realmente cansados de los rápidos cambios de Estados Unidos. Aunque los inversores internacionales no se han apresurado a abandonar por completo el dólar estadounidense debido a la falta de un reemplazo digno, su confianza en esta moneda ha disminuido.
Los analistas advierten que la tendencia a la baja del dólar estadounidense sigue siendo evidente. Esto plantea un doble riesgo para Estados Unidos, ya que reduce su posición internacional y corre el riesgo de socavar los esfuerzos nacionales de lucha contra la inflación debido a que los precios de los bienes importados se están volviendo más caros.