En un intercambio en un podcast reciente, el multimillonario Elon Musk habló francamente sobre el estado de la deuda pública de Estados Unidos con palabras poco comunes.
Estamos seguros de que 1.000% quebraremos como nación y fracasaremos como nación si no hay IA y robots. La deuda nacional se está acumulando de forma loca", enfatizó.
Según Elon Musk, la escala y la tasa de crecimiento de la deuda pública estadounidense han superado la capacidad de manejarla con herramientas económicas tradicionales. Cree que solo los saltos en la productividad gracias a la inteligencia artificial y la automatización a gran escala pueden ayudar a la economía estadounidense a "correr más rápido" para salir del torbellino de la deuda.
Las cifras oficiales muestran que la deuda pública de Estados Unidos ha alcanzado actualmente alrededor de 38.560 mil millones de dólares. El gasto federal supera continuamente los ingresos, creando un déficit cada vez mayor. Solo en el año fiscal 2026, el gobierno de Estados Unidos gastó unos 602 mil millones de dólares más que los ingresos.
Lo que preocupa especialmente a Elon Musk no es solo la deuda total, sino que los costos de pago de intereses son cada vez más elevados.
Los intereses pagados por la deuda pública han superado el presupuesto militar, que ronda los 1.000 billones de dólares", dijo. Esta es una señal de que la carga de la deuda ya no es un problema a largo plazo vago, sino que está estrangulando directamente el espacio de gasto del gobierno.
Las nuevas previsiones refuerzan aún más esta preocupación. El Comité Federal de Presupuesto es responsable de advertir que los costos de pago de intereses de la deuda pública estadounidense podrían superar los 1,5 billones de dólares en 2032 y alcanzar los 1,8 billones de dólares en 2035. Si este escenario ocurre, el presupuesto estadounidense se enfrentará a una presión sin precedentes, obligado a recortar drásticamente el gasto o aumentar los impuestos.
Además del riesgo de quiebra en papel, Elon Musk también ha advertido repetidamente sobre la depreciación del dólar estadounidense. Según datos del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, el poder adquisitivo de 100 dólares en 2025 es solo equivalente a unos 12,06 dólares en 1970. Esto demuestra que la moneda estadounidense ha sido gravemente erosionada en valor durante décadas.
La depreciación del dólar estadounidense, combinada con los crecientes costos de pago de intereses de la deuda, podría crear grandes choques para la economía estadounidense, desde la inflación prolongada hasta la inestabilidad financiera.
Según los analistas, este es un círculo vicioso peligroso: la alta deuda obliga al gobierno a pedir prestado más, pedir prestado más aumenta la presión inflacionaria y la devaluación monetaria.
Aunque pinta una imagen sombría, Elon Musk no es del todo pesimista. Cree que la IA y los robots podrían convertirse en una "salida" si se despliegan lo suficientemente rápido y ampliamente, gracias a su capacidad para aumentar significativamente la productividad laboral, reducir los costos y abrir nuevas industrias económicas.
Para Elon Musk, esta ya no es una historia de tecnología, sino una cuestión de supervivencia para una nación.
En este contexto, la advertencia de Elon Musk también se considera un recordatorio a los inversores y al pueblo estadounidense sobre la protección de los activos contra el riesgo de inflación e inestabilidad fiscal.
La historia muestra que, en tiempos difíciles, aquellos que ajustan activamente sus estrategias financieras suelen tener una mejor capacidad para superar las crisis.