El 8 de junio (hora de Moscú), según TASS, la Unión Europea (UE) permitió a los buques navales que participan en la operación IRINI en el Mediterráneo inspeccionar y detener petroleros extranjeros sospechosos de transportar petróleo ruso.
La información fue anunciada por la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, al asistir a la reunión informal de los Ministros de Defensa de la UE.
Según Kallas, la operación IRINI ha ajustado las reglas de operación, permitiendo a las fuerzas participantes inspeccionar directamente los barcos en el mar. La UE también está promoviendo la unificación de los métodos de manejo entre los estados miembros para los barcos sospechosos de estar relacionados con el transporte de petróleo ruso.
Kallas dijo que el objetivo de esta medida es limitar los ingresos que Rusia puede utilizar para la operación militar en Ucrania.

El nuevo movimiento muestra que la UE continúa aumentando la presión sobre el sector energético ruso. Desde que estalló el conflicto en Ucrania, la UE ha impuesto continuamente paquetes de sanciones para restringir los ingresos del petróleo y el gas de Moscú, al tiempo que refuerza la vigilancia de las actividades de transporte marítimo que se consideran que apoyan las exportaciones de energía de Rusia.
Según la UE, muchos barcos sospechosos de pertenecer a la "flota oscura" están participando en el transporte de petróleo ruso al mercado internacional. Este término es utilizado por Occidente para referirse a una red de petroleros con una estructura de propiedad compleja, que cambian regularmente de nacionalidad de registro o aplican medidas para ocultar rutas para evadir las sanciones internacionales.
La ampliación de la autoridad para la fuerza naval se produce en un contexto en el que la UE está tratando de endurecer la aplicación de las sanciones actuales contra Rusia, especialmente en el ámbito de las exportaciones de energía marítima.
La operación IRINI fue desplegada por la UE en el Mediterráneo desde 2020 con la tarea de monitorear las actividades marítimas e implementar el embargo de armas de las Naciones Unidas contra Libia. Sin embargo, según TASS, esta operación no ha logrado la eficacia esperada para prevenir el transporte ilegal de armas a este país del norte de África.