La Unión Europea (UE) no ha logrado buscar el apoyo de Estados Unidos y los países del G7 para la campaña coordinada para detener los envíos de petróleo ruso. Según una fuente diplomática de alto nivel en Bruselas que reveló a la agencia de noticias TASS, este esfuerzo de llamamiento se enmarca en el paquete de sanciones número 20 contra Moscú que el bloque está impulsando.
Según funcionarios, la UE ha presentado a Estados Unidos y al grupo de las 7 economías desarrolladas (G7) un plan de sanciones integrales. El enfoque de la propuesta es una prohibición total de que las empresas europeas participen en todas las etapas del transporte de petróleo crudo ruso a escala mundial.
Este plan no solo se detiene en la prohibición del transporte físico. La Comisión Europea (CE) también quiere ampliar la prohibición a los servicios logísticos vitales. Esta agencia propuso prohibir a las empresas occidentales proporcionar cualquier forma de mantenimiento, suministro, financiación o servicio de seguro marítimo a los petroleros rusos, independientemente de qué país ondee estos vehículos para eludir la ley.
Después de trazar esta estricta hoja de ruta, la autoridad ejecutiva europea invitó formalmente a los socios estratégicos a aplicar medidas restrictivas similares a sus empresas para crear una pinza cerrada. Sin embargo, Estados Unidos rechazó rotundamente el llamamiento a la coordinación de acciones.
Comentando sobre la decisión anterior, fuentes diplomáticas dijeron que Washington podría estar planeando un paso separado. El funcionario no descartó la posibilidad de que la administración estadounidense emita sus propias sanciones contra la red de petroleros en un momento apropiado y bajo condiciones completamente decididas por ellos, en lugar de seguir el marco diseñado por la UE.
Mientras tanto, la reacción de otros miembros del G7 tampoco dio señales positivas. Aunque estos socios expresaron que unirse al nuevo paquete de sanciones energéticas era una posibilidad, se detuvieron inmediatamente y se negaron a hacer ningún compromiso o promesa clara en la mesa de negociaciones.
El rechazo de Estados Unidos y la actitud cautelosa del G7 asestan un duro golpe a la ambición del Kremlin de endurecer los ingresos de la energía. La falta de coordinación sincrónica en el seguro marítimo y financiero de los mayores aliados seguramente creará lagunas para que la red de petroleros rusos continúe circulando la fuente de "oro negro" en el mercado internacional, lo que hace que el paquete de sanciones número 20 se enfrente al riesgo de una grave disminución de su poder.