Este movimiento se produce cuando el presidente estadounidense Donald Trump ha mencionado repetidamente la posibilidad de que Estados Unidos "posea" Groenlandia después de regresar a la Casa Blanca.
El 2 de marzo, el Ministerio de Recursos Naturales de Canadá dijo que el país y Groenlandia habían firmado una Declaración Conjunta sobre la intención de cooperar en los campos de los minerales estratégicos y la energía. El documento fue firmado entre el Ministerio de Recursos Naturales de Canadá y el Ministerio de Negocios, Recursos Minerales, Energía, Justicia e Igualdad de Género de Groenlandia.
Según la información publicada, ambas partes afirmaron que la cooperación se basa en principios de cooperación y beneficio mutuo, con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro de minerales importantes, así como desarrollar áreas de energía potenciales en la región ártica.
Groenlandia es un territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, considerado rico en recursos minerales estratégicos como tierras raras, uranio y muchos metales esenciales para la transición a la energía verde. Mientras tanto, Canadá también es uno de los países con grandes reservas de minerales importantes, especialmente para la producción de baterías, vehículos eléctricos y alta tecnología.
Este movimiento de firma se considera el siguiente paso en el proceso de profundización de las relaciones bilaterales, después de que Canadá abriera oficialmente el Consulado en Nuuk, la capital de Groenlandia, el 6 de febrero. El establecimiento de una presencia diplomática directa en Nuuk muestra que Ottawa valora el creciente papel estratégico de la isla más grande del mundo en el panorama de la seguridad y la economía de la región ártica.
El acuerdo se firmó en un contexto en el que la región está presenciando notables movimientos geopolíticos. Desde su regreso a la Casa Blanca a principios de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump ha expresado repetidamente la opinión de que Estados Unidos debería "comprar" o hacerse cargo de Groenlandia. Incluso, declaró que no descarta la posibilidad de utilizar medidas militares para garantizar el control de la isla.
Estas declaraciones han provocado reacciones tanto de Copenhague como de Nuuk. El gobierno danés afirma que Groenlandia no está a la venta, mientras que el gobierno de Groenlandia reafirma el derecho a la autodeterminación de la gente de la isla. Canadá también expresó públicamente su apoyo a Dinamarca y Groenlandia ante las declaraciones de Washington.
Los observadores creen que la promoción por parte de Canadá de la cooperación directa con Groenlandia no solo tiene un significado económico, sino que también transmite un claro mensaje político: Fortalecer los vínculos entre los países y territorios árticos basados en el derecho internacional y el respeto de la soberanía.
En un contexto mundial de feroz competencia por el suministro de minerales estratégicos, un factor clave para la transición energética y el desarrollo de alta tecnología, Groenlandia emerge como un nuevo "punto caliente". El derretimiento del hielo debido al cambio climático también hace más factible el acceso a los recursos y las rutas marítimas árticas, lo que conlleva muchos cálculos estratégicos.
La Declaración Conjunta Canadá - Groenlandia, por lo tanto, no es simplemente un acuerdo de cooperación económica. Refleja la reposición de intereses en el Ártico, donde los recursos, la seguridad y la geopolítica están entrelazados más estrechamente que nunca.