Hablando después de una reunión con los ministros de Relaciones Exteriores regionales, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, dijo que las partes discutieron opciones para poner fin rápidamente a los combates y abrir la posibilidad de un diálogo directo entre Estados Unidos e Irán en Islamabad.
Pakistán tiene el honor de ser sede y facilitar negociaciones sustantivas entre ambas partes en los próximos días, encaminadas a una solución integral y a largo plazo", dijo. Sin embargo, hasta ahora, no está claro si Washington y Teherán aceptarán sentarse a la mesa.
Mientras tanto, ni el Departamento de Estado de Estados Unidos ni la Casa Blanca han dado una respuesta oficial, lo que hace que las perspectivas de negociación sigan siendo tenues.
Por el contrario, los líderes iraníes enviaron un mensaje duro. El presidente de la Asamblea Nacional, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de estar enviando señales de negociación y preparando en secreto planes para enviar tropas a Irán.
Mientras los estadounidenses intenten obligar a Irán a rendirse, nuestra respuesta es nunca aceptarlo", enfatizó, al tiempo que afirmó que Teherán está dispuesto a responder si aparecen soldados estadounidenses en el territorio.
Paralelamente a los esfuerzos diplomáticos, las potencias regionales como Arabia Saudita, Turquía y Egipto están discutiendo planes para reabrir el Estrecho de Ormuz, la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo.
Actualmente, el endurecimiento de esta ruta por parte de Irán tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel ha provocado una ola de conmoción en el mercado energético mundial. Los precios fluctúan bruscamente, las cadenas de suministro se interrumpen y muchas economías sufren una presión cada vez mayor.
Sobre el terreno, el conflicto no muestra signos de disminuir. El ejército israelí dijo que ha llevado a cabo más de 140 ataques aéreos en el centro y oeste de Irán en las últimas 24 horas, apuntando a lanzadores de misiles balísticos y arsenales.
Los medios iraníes confirmaron que los objetivos atacados incluyen el aeropuerto de Mehrabad en Teherán y una refinería en Tabriz.
No solo en Irán, la ola de violencia se extendió por toda la región. En Israel, una instalación química cerca de la ciudad de Beer Sheva fue alcanzada por misiles o escombros, lo que obligó a las autoridades a advertir a la gente que se mantuviera alejada debido al riesgo de fugas de sustancias tóxicas. Otro ataque dejó 11 heridos.
En el sur de la península arábiga, las fuerzas hutíes participan en combate por primera vez, lanzando drones hacia Israel, lo que genera preocupación por el riesgo de bloquear otra ruta marítima estratégica, el estrecho de Bab el-Mandeb.
Después de más de 1 mes de combates, la guerra ha causado miles de muertos y ha arrastrado pérdidas económicas que se extienden desde el Golfo hasta el Mediterráneo.
En este contexto, la propuesta de Pakistán abre una "puerta estrecha" para el diálogo. Pero con la postura dura de Washington, Teherán y Tel Aviv, junto con los acontecimientos militares cada vez más impredecibles, el camino hacia la paz aún está lejos.