El 18 de abril, hablando en un programa de televisión citado por la agencia de noticias Tasnim, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo que Israel y Estados Unidos no habían logrado los objetivos establecidos en el reciente conflicto.
Según Ghalibaf, a pesar de tener una gran ventaja en finanzas, tecnología y capacidad militar, el oponente aún no puede lograr los objetivos relacionados con la limitación de la influencia de Irán en la región.
Dijo que el hecho de que Israel y Estados Unidos no puedan cambiar el equilibrio de poder o reducir el papel de Teherán es una señal de que la estrategia de presión sobre Irán no ha dado los resultados deseados.
Todos los objetivos que se han fijado no se han logrado", dijo Ghalibaf, al tiempo que dijo que Irán todavía mantiene su posición después de un período de tensión prolongada. Estas declaraciones se hicieron en el contexto de que las partes están manteniendo un alto el fuego temporal después de semanas de escalada militar en la región del Golfo.
Aunque la situación ahora se ha calmado más que antes, funcionarios iraníes dijeron que el riesgo de nuevos acontecimientos sigue siendo real. Por lo tanto, Teherán continúa manteniendo un alto estado de alerta ante las actividades militares de Israel y Estados Unidos en la región.
Ghalibaf también expresó escepticismo sobre los compromisos diplomáticos de Occidente. Según él, Irán no confía en las declaraciones de Israel y Estados Unidos, y dijo que las fuerzas armadas del país se encuentran en un alto estado de preparación para el combate.
El presidente del Parlamento iraní enfatizó que si se producen más acciones militares por parte del oponente, Teherán reaccionará de inmediato. Dijo que el ejército iraní ha preparado planes de respuesta y puede reanudar las operaciones militares si es necesario.
Según los observadores, las duras declaraciones de Irán no solo tienen como objetivo fortalecer el espíritu nacional, sino también enviar una señal a las partes que participan en las negociaciones.
En el contexto de que las negociaciones relacionadas con la seguridad regional y la posibilidad de relajar las sanciones podrían reanudarse, se dice que Teherán quiere demostrar que aún mantiene su posición y no se ha debilitado después del reciente período de confrontación.
Los expertos también señalan que el hecho de que Irán encarezca continuamente el estado de preparación militar muestra que el nivel de desconfianza entre las partes sigue siendo muy alto, incluso cuando el conflicto se calme temporalmente.