El vicepresidente de S&P Global, Daniel Yergin, señaló que el impacto de la crisis en el Estrecho de Ormuz supera con creces al petróleo, afectando el suministro mundial de gas, fertilizantes, helio, aluminio y productos petroquímicos.
Asia es la región más afectada porque "el 80% del petróleo y el 90% del gas natural licuado (GNL) se transfieren a Asia", señaló Yergin.
Yergin cree que el mercado financiero no está respondiendo proporcionalmente a la gravedad de la crisis en la vida real, cuando los asiáticos pueden no tener suficiente petróleo para usar, ocurrir escasez, distribución según las normas, cierre de empresas, cierre de restaurantes debido a la falta de energía.
La crisis de Ormuz se ha convertido ahora en lo que Yergin describió como una confrontación entre dos bloqueos: una es la presión económica de Estados Unidos sobre Irán, y la otra es la capacidad de Teherán para "provocar una guerra contra la economía mundial".
Según él, el tiempo es el factor clave cuando las reservas se están agotando gradualmente, y "cuanto más dura la crisis, mayor es el riesgo de aumento de precios".
Yergin predice que la crisis final hará que los países del Golfo presten más atención a la seguridad energética, al tiempo que acelerará la transición a los coches eléctricos. Señaló que el 20% de los coches producidos en el mundo este año serán eléctricos, y esta proporción seguramente aumentará debido a la crisis actual.