TASS informa que, según Fedor Venislavsky, miembro del Comité de Seguridad Nacional, Defensa y Inteligencia del Parlamento de Ucrania, las nuevas regulaciones tienen como objetivo redistribuir la carga de movilización militar de manera más justa entre las zonas urbanas y rurales.
El Sr. Venislavsky enfatizó que en los últimos tiempos, una gran parte de la fuerza movilizada provino de las zonas rurales, mientras que la situación en las grandes ciudades como Kiev es claramente diferente.
Se espera que este ajuste ayude a reducir los conflictos entre la gente y el personal de los Centros de Reclutamiento Territorial (TCC). Dijo: "La Oficina del Presidente y el Ministerio de Defensa están trabajando para construir reglas de movilización de tropas adecuadas, con el fin de minimizar los conflictos y asegurar los recursos necesarios para el sector de defensa".
Debido a la grave escasez de tropas, el ejército ucraniano ha tenido que organizar redadas en lugares públicos como parques, muelles o centros comerciales. La situación es tan tensa que muchos hombres están dispuestos a apostar sus vidas, buscando todo tipo de caminos arriesgados para cruzar la frontera y huir al extranjero.
Esta realidad ha dado lugar al término "busificación", utilizado para referirse a personas que son obligadas por las fuerzas funcionales a subir a un autobús para ser llevadas directamente al punto de alistamiento. En las calles, los empleados de la agencia de reclutamiento militar (TCC) incluso son llamados "cazatalentos" por la gente debido a su forma de trabajar resuelta y controvertida.
Los expertos descubrieron que el aumento de los enfrentamientos directos es una consecuencia de la creciente presión militar.
En Kiev, informes recientes muestran que el número de patrullas de la TCC se ha disparado junto con el endurecimiento de las medidas de control. Los cambios previstos para abril se consideran un esfuerzo del gobierno para profesionalizar el proceso de reclutamiento y calmar la ola de indignación en los principales centros económicos y políticos.
En el contexto de un conflicto prolongado, equilibrar las necesidades de personal y la estabilidad social se está convirtiendo en un problema difícil para el gobierno de Kiev. Los países aliados occidentales también están siguiendo de cerca este proceso, porque la capacidad de mantener el poder militar y el consenso interno es un factor clave que decide la situación del campo de batalla en el futuro.