El 23 de febrero, Estados Unidos envió altos funcionarios a reunirse con la delegación rusa en Ginebra (Suiza) para discutir el futuro de la seguridad nuclear mundial en el contexto de que los antiguos acuerdos han expirado.
Un representante del Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que el diálogo se centra en dar forma a un marco legal multilateral para controlar el arsenal estratégico de las potencias mundiales. Esta medida se produce en un contexto en el que la comunidad internacional está preocupada por una nueva carrera armamentista después de que las últimas barreras legales internacionales se derrumbaran oficialmente.
Según el plan, Estados Unidos continuará trabajando con la delegación china a finales del 24 de febrero para ampliar la importancia de las discusiones multilaterales. Anteriormente, Estados Unidos también había llevado a cabo rondas de negociaciones bilaterales con Gran Bretaña y Francia, otros dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Funcionarios estadounidenses enfatizaron que llevar a los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad a la mesa de negociaciones es un "próximo paso lógico" para garantizar la transparencia y la estabilidad estratégica global.
El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas Nuevos (New START), que fue la última barrera legal internacional para restringir el despliegue de armas nucleares, expiró oficialmente el 5 de febrero sin ser renovado.
La parte rusa señaló que el colapso de este importante tratado se debió a la culpa de Estados Unidos cuando Washington pospuso continuamente y impuso condiciones complejas. Actualmente, Estados Unidos declara que espera firmar un documento más efectivo atrayendo la participación de China en este proceso.
Sin embargo, Rusia ha adoptado una postura extremadamente dura y justa hacia los esfuerzos de multilateralización de Estados Unidos.
El Sr. Gennady Gatilov, Representante Permanente de Rusia ante las Naciones Unidas en Ginebra, enfatizó que si Estados Unidos quiere seriamente que China se convierta en parte del acuerdo, entonces los aliados de Estados Unidos de la OTAN, Gran Bretaña y Francia, también deben participar plenamente en este proceso de control. Esta posición de Rusia tiene como objetivo garantizar un equilibrio en el número total de ojivas nucleares entre los bloques militares, en lugar de permitir que Occidente domine a través de aliados estratégicos.
Esta reunión en Ginebra se considera un raro esfuerzo diplomático para salvar el orden mundial de control de armas que está gravemente fracturado. Mientras Estados Unidos se esfuerza por ampliar los participantes, Rusia sigue defendiendo un mecanismo de control equilibrado, transparente y imparcial.
El resultado de la serie de negociaciones entre las potencias nucleares en Suiza en los próximos días decidirá directamente la estabilidad geopolítica de todo el mundo en las próximas décadas.