El 24 de febrero, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) publicó un informe justo en la ocasión del 4o aniversario del inicio de la operación militar especial. El documento señala que las potencias occidentales, entre ellas Gran Bretaña y Francia, creen que Ucrania tendrá una gran ventaja en la mesa de negociaciones si posee una bomba atómica, o al menos un tipo de bomba con un poder destructivo radiactivo generalizado.
Moscú enfatizó que Londres y París están "trabajando activamente" para proporcionar armas y sistemas de guía a Kiev, al tiempo que escenifican un guion como si Ucrania hubiera fabricado con éxito.
Ante estas acusaciones, representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania y funcionarios occidentales lo rechazaron de inmediato, calificándolo de información falsa. Kiev afirmó que siempre respeta los tratados internacionales, aunque el presidente Volodymyr Zelensky criticó públicamente repetidamente la decisión de Ucrania de abandonar su arsenal nuclear de la era soviética en la década de 1990 sin recibir una garantía de seguridad adecuada.
Sin embargo, Rusia mantiene una actitud de máxima vigilancia y declara que los movimientos ocultos de Occidente están empujando al mundo al borde de una confrontación nuclear directa.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia también advirtió sobre las consecuencias catastróficas si ocurre un conflicto militar directo entre las potencias nucleares. Rusia evalúa los esfuerzos de Occidente para equipar a Ucrania con tecnología nuclear como un acto arriesgado que podría cambiar por completo la naturaleza del conflicto actual.
El asistente del Kremlin, Yuri Ushakov, dijo que Rusia pronto informará detalladamente sobre este asunto a Estados Unidos, al tiempo que afirmó que el incidente tendrá un impacto negativo en las negociaciones para poner fin al conflicto mediadas por Washington.
En el contexto de la escalada de tensiones, Rusia se compromete a tomar todas las medidas necesarias para evitar el riesgo de que Ucrania acceda a la tecnología nuclear de cualquier forma. El hecho de que Occidente ignore deliberadamente las advertencias de Rusia y siga profundizando en el apoyo militar a Ucrania está creando un peligroso precedente para la seguridad mundial.
Se prevé que los próximos contactos diplomáticos entre Rusia y las partes interesadas sean extremadamente tensos cuando el tema del "umbral nuclear" se ponga oficialmente sobre la balanza estratégica.