El 19 de febrero, en una entrevista con la agencia de noticias TASS, el viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Alexander Grushko, criticó duramente el papel de los países occidentales en la crisis actual. Afirmó que Europa no tiene la buena voluntad de poner fin al conflicto, sino que solo quiere que la guerra continúe durante el mayor tiempo posible.
Su posición actual es querer que los combates en territorio ucraniano duren lo más tiempo posible", enfatizó Grushko cuando se le preguntó sobre el papel de Europa en el proceso de resolución del conflicto.
El alto diplomático ruso evaluó que, hasta el momento, Moscú no ha visto ninguna contribución constructiva práctica por parte de los países europeos. Por el contrario, la postura dura y sesgada de Occidente ha neutralizado todos los esfuerzos de reconciliación.
Según el viceministro de Relaciones Exteriores ruso, si se observan los movimientos reales en el escenario internacional, se puede ver que Europa está haciendo todo lo contrario al deseo de restaurar la paz en Ucrania.
El Sr. Grushko señaló que estas acciones obstructivas incluyen la provisión continua de enormes paquetes de apoyo político, económico, financiero y especialmente ayuda militar al gobierno de Kiev. Moscú ha considerado durante mucho tiempo que el bombeo continuo de armas y municiones occidentales a Ucrania es la principal razón por la que el fuego del conflicto continúa ardiendo ferozmente en el terreno.
Además, el viceministro de Relaciones Exteriores ruso también refutó enérgicamente las condiciones previas que Occidente estableció para un acuerdo de paz. Dijo que las propuestas de Europa son unilaterales y ignoran completamente los intereses nacionales de Rusia.
Nadie en Europa menciona una fórmula de paz que incluya compromisos para garantizar una seguridad sólida y fiable para Rusia. Hay que reafirmar que esta es la condición central y clave para cualquier solución para poner fin al conflicto en Ucrania", enfatizó el Sr. Grushko.
Las acusaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia se presentan en un contexto en el que los esfuerzos de negociación diplomática, especialmente la última ronda de debate en Ginebra (Suiza), todavía están en un grave punto muerto.
Mientras que Ucrania y Occidente rechazan resueltamente las demandas de concesiones, Moscú tampoco retrocede ante sus demandas de espacio de seguridad estratégica, lo que hace que el panorama general de la paz siga siendo muy sombrío.