El 13 de febrero, el ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, anunció que Ucrania había bloqueado el suministro de petróleo de Rusia a Hungría a través del gasoducto Druzhba. Según él, esta es una acción deliberada para dificultar las cosas al gobierno actual justo antes de las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en abril.
En declaraciones al canal de televisión M1, Szijjarto afirmó que la parte ucraniana había tomado una decisión política para impedir la reanudación del transporte de petróleo, aunque el sistema de oleoductos está totalmente garantizado técnicamente. Enfatizó que no hay barreras tecnológicas que puedan impedir el reinicio de este suministro en este momento.
El ministro de Relaciones Exteriores húngaro acusó al presidente Zelensky de creer que interrumpir el suministro de energía pondría al gobierno húngaro en una situación difícil en las elecciones del 12 de abril.

Szijjarto también señaló que esta acción del gobierno de Kiev tiene como objetivo apoyar al partido de la oposición "Tisza" en la competencia con el partido gobernante del Primer Ministro Viktor Orban.
El principal diplomático de Budapest describió esto como una intervención brutal en el proceso electoral de un país soberano. Sin embargo, también tranquilizó a la opinión pública sobre que el gobierno tomará las medidas necesarias para garantizar la seguridad energética para todos los consumidores, incluso si Ucrania continúa bloqueando el gasoducto Druzhba.
Se prevé que este estancamiento aumente las tensiones en las relaciones ya tensas entre Budapest y Kiev. Mientras que Ucrania exige continuamente a los países europeos que corten las fuentes financieras para Rusia del petróleo, Hungría sigue decidida a proteger este suministro porque lo considera un factor de supervivencia para la economía nacional.