En una entrevista con el canal de televisión Rossiya 1 el 12 de marzo, el ministro de Transporte ruso, Andrey Nikitin, destacó el potencial superior de la ruta de transporte a través del Ártico en un contexto en el que la logística mundial busca la estabilidad.
Dijo que el flujo de mercancías a través de esta ruta ha alcanzado un nivel récord, superando con creces el período de la Unión Soviética, lo que demuestra la capacidad comercial cada vez más completa de Rusia en la región ártica.
La ruta marítima del Norte es actualmente una buena alternativa al Canal de Suez y al Estrecho de Ormuz. La realidad muestra que este corredor incluso tiene un tiempo de transporte más rápido", afirmó Nikitin. Acortar significativamente la distancia entre Europa y Asia ayuda a las empresas a ahorrar costes de combustible y tiempo, especialmente cuando los viajes marítimos tradicionales a través de Oriente Medio están experimentando mucha inestabilidad geopolítica.
Rusia está invirtiendo fuertemente en una flota de rompehielos atómicos de nueva generación junto con un sistema de infraestructura portuaria a lo largo de la costa norte. El objetivo de Moscú es garantizar que este corredor funcione de forma segura y continua durante todo el año, a pesar de las duras condiciones climáticas.
El ministro Nikitin añadió que, si bien los "cuellos de botella" como el Estrecho de Ormuz se enfrentan al riesgo de inseguridad, Rusia se compromete a proporcionar corredores de transporte absolutamente seguros para la cadena de suministro internacional.
Los expertos en transporte evalúan que la ruta a través del Ártico podría cambiar por completo la situación de la industria logística mundial si Rusia demuestra su capacidad para mantener la eficiencia económica a largo plazo.
Sin embargo, esta ruta todavía enfrenta desafíos en términos de estrictos estándares de protección ambiental y cambio climático en la región polar. La promoción activa de Moscú muestra su determinación de convertirse en una nueva "estación de tránsito" estratégica, compitiendo directamente con las rutas marítimas más antiguas del planeta.
Con la ventaja de la velocidad y la garantía de una poderosa flota de rompehielos, Rusia espera que la ruta del Norte pronto se convierta en un eje comercial clave, abriendo una nueva era para la industria del transporte marítimo Asia-Europa y consolidando la posición de potencia marítima de Moscú.