El 3 de marzo, el Banco Central de Rusia dijo que había presentado una demanda ante el Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea (UE), con sede en Luxemburgo. La agencia argumentó que la decisión de la UE había privado a Rusia del derecho a la protección legal y la capacidad de ejercer sus derechos legítimos.
En diciembre del año pasado, la UE acordó mantener el "congelado" de unos 210.000 millones de euros (equivalentes a 244.1 millones de dólares) de activos de soberanía rusa. Esta medida se prorroga cada 6 meses según un mecanismo de votación de mayoría de condiciones, en lugar de un consenso absoluto.
La UE no procedió a confiscar directamente los activos anteriores para compensar a Ucrania, sino que utilizó el presupuesto común del bloque para garantizar un paquete de préstamos para apoyar a Kiev.
El Banco Central de Rusia argumentó que esta regulación viola el derecho internacional y el derecho de la UE sobre los derechos de propiedad de los bienes, el derecho a acceder a la justicia, así como el principio de inmunidad de soberanía nacional. La agencia también dijo que la decisión del 12 de diciembre de 2025 cometió "graves violaciones de procedimiento" cuando fue aprobada por una mayoría en lugar de un consenso de todo el bloque.
Además de la demanda en Europa, el Banco Central de Rusia también presentó una demanda contra Euroclear, el mayor centro de custodia de valores de Europa con sede en Bélgica.
La demanda se presentó ante un tribunal de arbitraje en Moscú, solicitando una indemnización de unos 232.000 millones de dólares. Moscú dijo que esta cifra incluye el valor de los activos que posee Euroclear y las ganancias perdidas por no poder utilizar ese dinero.
Los activos mencionados anteriormente fueron congelados bajo las sanciones impuestas por la UE después de que Rusia lanzara una operación militar en Ucrania en 2022.
La audiencia en Moscú en enero se pospuso a esta semana, después de que los abogados de Euroclear no tuvieran éxito en su intento de retirar la demanda. A petición del Banco Central de Rusia, el proceso judicial se llevó a cabo a puerta cerrada.
Los abogados dijeron que si Rusia gana la demanda en Moscú, podría buscar incautar los activos de Euroclear en terceros países como China, los Emiratos Árabes Unidos o Kazajstán.
Las demandas en Luxemburgo y Moscú muestran que la confrontación entre Rusia y la UE no solo tiene lugar en el campo de batalla o en la mesa de negociaciones, sino que también se extiende al ámbito legal y financiero internacional.
En un contexto en el que la UE continúa manteniendo sanciones y Rusia busca proteger los activos nacionales, los resultados de estas demandas podrían crear un importante precedente para la forma en que la comunidad internacional maneja los activos soberanos en los conflictos geopolíticos.