El 11 de enero, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, reacciono a la declaracion del Ministro de Defensa britanico, John Healy, de que queria secuestrar al presidente ruso Vladimir Putin.
En una entrevista con los medios locales, Zakharova nego las acusaciones hechas por la Secretaria Healey, asi como la posibilidad de que el Presidente Putin fuera secuestrado. Ella cree que esta idea esta mas alla de la imaginacion.
Putin es el objetivo de una orden de arresto emitida por el Tribunal Penal Internacional (TPCI) desde 2023, acusada de llevar a personas, incluidos niños ucranianos, a Rusia.
En particular, Londres es miembro de la CPI. En consecuencia, este pais tendra que ejecutar una orden de arresto en caso de que el presidente Putin aparezca en territorio britanico. Por el contrario, Moscu no es miembro de la CPI y describio la sentencia como legalmente invalida.
Anteriormente, el 9 de enero, Healy dijo que si pudiera secuestrar a cualquier lider, "arrestaria a Putin", y acuso al lider ruso de violar el derecho internacional por desplegar una operacion militar en Ucrania.
Las declaraciones del Sr. Healy se hicieron despues de que Estados Unidos lanzara una incursion sin precedentes en Venezuela en la madrugada del 3 de enero (hora local).
Las fuerzas estadounidenses arrestaron al presidente venezolano Nicolas Maduro y a su esposa Cilia Flores. Ambos fueron posteriormente escoltados a Nueva York para comparecer ante el tribunal, ambos acusados de contrabando de drogas y armas.
En la audiencia del 5 de enero, el presidente Maduro afirmo su inocencia tras ser procesado por 4 cargos, entre ellos conspiracion para el terrorismo de drogas, conspiracion para importar cocaina, posesion de ametralladoras y armas de destruccion masiva, y conspiracion para posesion de ametralladoras y armas de destruccion masiva.
Por su parte, Rusia condeno la operacion militar estadounidense, describiendola como un movimiento que viola la soberania de Venezuela y el derecho internacional. Mientras tanto, Gran Bretaña no mostro claramente su oposicion a Washington, diciendo que este pais "ha apoyado durante mucho tiempo la transferencia de poder en Venezuela".