En un comunicado emitido el 12 de febrero, la agencia diplomática rusa afirmó que el cargamento de petróleo se transportará pronto a Cuba. Esta medida se produce en paralelo con la recomendación del Ministerio de Desarrollo Económico ruso, que exige a los turistas de este país que no visiten Cuba temporalmente debido a la situación de "urgencia de combustible" que abarca la isla nación.
Para proteger la seguridad de sus ciudadanos, Rusia está coordinando activamente con la aerolínea Aeroflot y las autoridades de aviación locales. Aeroflot se ha comprometido a establecer vuelos especiales desde Varadero y La Habana a Moscú para ayudar a los turistas rusos a regresar rápidamente a casa en el contexto de la paralización de las operaciones de transporte en Cuba.
La grave disminución de la energía de Cuba tiene su origen directo en los recientes cambios geopolíticos, especialmente después de que el ejército estadounidense arrestara al presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de enero. Anteriormente, Venezuela era un socio estratégico de suministro de petróleo, considerado la columna vertebral de la economía de esta nación insular.
La situación se volvió aún más tensa cuando el 29 de enero, la administración estadounidense firmó un decreto que permitía a Washington imponer aranceles a los bienes de los países que participan en el suministro de petróleo a Cuba. Este documento también declaró el estado de emergencia, describiendo las relaciones de Cuba como un peligro para la seguridad regional.
En respuesta a las medidas mencionadas, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, criticó duramente y dijo que este es un esfuerzo de Estados Unidos para establecer un bloqueo energético integral. Según él, estas sanciones violan todos los principios comerciales internacionales y están empujando al pueblo cubano a duras condiciones de vida.
El envío de ayuda de petróleo por parte de Rusia en este momento no solo tiene un significado humanitario, sino que también muestra un fuerte compromiso político con los aliados en América Latina. Junto con China y México, Rusia está haciendo esfuerzos para prevenir un colapso económico en Cuba, al tiempo que crea un claro contrapeso a las políticas de endurecimiento de las restricciones de Estados Unidos.
Se espera que esta intervención oportuna ayude a Cuba a mantener los servicios públicos esenciales y reduzca la carga para el sistema eléctrico nacional. La carrera por la ayuda y las sanciones en Cuba ha convertido una vez más a esta nación insular en el centro de los conflictos de intereses entre las principales potencias mundiales.