El presidente estadounidense Donald Trump insinuó inesperadamente el 5 de marzo la posibilidad de que Washington y La Habana lleguen pronto a un nuevo acuerdo, diciendo que la administración cubana "está muy ansiosa por llegar a un acuerdo".
Hablando en la Casa Blanca en un evento para felicitar al equipo campeón de la Major League Soccer (MLS) Inter Miami CF, Trump dijo que su administración está considerando cambiar el enfoque al tema de Cuba en el futuro.
Quieren llegar a un acuerdo increíble. No pueden imaginarlo", dijo Trump al referirse al gobierno cubano.
Mencionando a uno de los copropietarios del Inter Miami, que era cubano, el presidente Trump dijo: "Volverá allí. Será un gran día, ¿verdad?
Sin dar detalles, el presidente Trump añadió: "Celebraremos eso por separado. Solo quiero esperar unas semanas más. Quiero que espere unas semanas más. Pero supongo que pronto estaremos de nuevo juntos, celebrando juntos lo que está sucediendo en Cuba".
En su discurso, Trump también mencionó al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, quien siempre ha adoptado una postura dura con el gobierno de La Habana.
Según el presidente estadounidense, el Sr. Rubio quiere centrarse en el tema de Cuba en el próximo período, pero actualmente sigue siendo cauteloso porque el conflicto relacionado con Irán aún no ha terminado.
Lo siguiente que hará será Cuba. Queremos hacerlo de una manera especial. Pero dijo: Terminemos esto primero", compartió el presidente Trump.
El jefe de la Casa Blanca cree que tramitar demasiados expedientes de asuntos exteriores al mismo tiempo podría tener consecuencias impredecibles.
Podemos hacer todo al mismo tiempo, pero no siempre es bueno. Históricamente, cuando los países hacen demasiadas cosas al mismo tiempo, a menudo suceden cosas malas", dijo el líder estadounidense.
La declaración de Trump se considera una señal rara que muestra la posibilidad de que Washington y La Habana puedan reanudar el diálogo en un contexto en el que las relaciones entre los dos países han estado tensas durante muchos años.
Durante décadas, Estados Unidos ha mantenido sanciones económicas y embargos comerciales contra Cuba, mientras que ambas partes también suelen estar en desacuerdo sobre cuestiones políticas y de derechos humanos.
Sin embargo, el hecho de que el presidente Trump mencione la posibilidad de "celebrar los acontecimientos en Cuba" hace que los observadores piensen que Washington podría estar considerando un nuevo paso diplomático con la nación insular caribeña.
Sin embargo, la Casa Blanca no ha anunciado ningún plan específico sobre el contenido del acuerdo o el momento en que comiencen las negociaciones.
Actualmente, la administración estadounidense todavía se centra en los tensos acontecimientos en Oriente Medio, especialmente el conflicto relacionado con Irán, un factor que se cree que hace que Washington retrase temporalmente todos los grandes pasos en el expediente de Cuba.