Según la información publicada en los canales oficiales de Cuba, el lote de 1.193 toneladas incluye principalmente alimentos y otros artículos de primera necesidad.
La viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro, dio la bienvenida y dijo que esto es parte del compromiso de apoyo que México hizo en el contexto de que La Habana describió la situación económica actual como "complicada", relacionada con el endurecimiento de las sanciones y las medidas de restricción energética que Cuba considera que provienen de Estados Unidos.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de México dijo que los dos barcos partieron del puerto de Veracruz el 24 de febrero.
El barco ARM Papaloapan transportaba 1. 078 toneladas de mercancías, incluyendo frijoles y leche en polvo. Mientras tanto, el barco ARM Huasteco transportaba 92 toneladas de frijoles y 23 toneladas de alimentos compuestos. El gobierno mexicano dijo que estas 23 toneladas de mercancías humanitarias fueron donadas por muchas organizaciones sociales, con el apoyo del gobierno de Ciudad de México a través de un punto de recepción ubicado en el Centro Histórico, y esta es la primera entrega.
Anteriormente, otros dos barcos de la Armada mexicana también llegaron a Cuba con un total de unas 800 toneladas de ayuda. El 8 de febrero de 2026, estos dos barcos salieron del puerto de Veracruz, transportando más de 814 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo leche líquida, leche en polvo, arroz, frijoles, sardinas, atún, aceite vegetal y productos de higiene personal.
Después de que el lote llegara al puerto de La Habana, el Ministerio de Comercio Interior de Cuba dijo que la distribución dará prioridad a niños de 0 a 13 años, personas mayores de 65 años, mujeres embarazadas, así como niños desnutridos o con retraso en el crecimiento. Las localidades que se espera que se asignen incluyen Artemisa, La Habana, Mayabeque y la zona económica especial Isla de la Juventud.
Sin embargo, en las redes sociales han aparecido muchas opiniones que expresan preocupación por los criterios de asignación. En Mayabeque, donde se anunció la recepción de 43 toneladas de alimentos, incluidos arroz, sardinas, galletas y frutas enlatadas, algunas personas preguntaron por qué la ayuda se limita a algunos grupos vulnerables.
Comentarios como "¿Qué pasa con el resto?" reflejan el estado de ánimo de una parte de la población que cree que también se enfrentan a las mismas dificultades económicas y escasez de alimentos, pero que no están cubiertos por el apoyo.
Estas reacciones muestran la diferencia entre la información oficial sobre los objetivos de distribución y la percepción de algunas personas sobre el impacto real de la ayuda, en un contexto en el que Cuba sigue enfrentando cortes de energía prolongados, inflación y dificultades para acceder a los bienes esenciales.