El 18 de febrero, según un informe de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), la producción del sector manufacturero en enero de 2026 aumentó un 0,6%. Este es el aumento más espectacular desde febrero de 2025, superando con creces la previsión del 0,4% de los expertos. En comparación con el mismo período del año pasado, la producción en las fábricas ha superado el 2,4%.
Esta recuperación es de gran importancia porque el sector manufacturero, que representa el 10,1% del tamaño de la economía estadounidense, ha sido fuertemente frenado por las medidas arancelarias del presidente Donald Trump en los últimos tiempos.
Las empresas se quejan de que este impuesto eleva los costos, lo que provocó que la industria perdiera más de 80.000 puestos de trabajo el año pasado. Sin embargo, Trump sigue defendiendo su política, considerándola una medida necesaria para revivir la base de la industria nacional.
Sin embargo, el panorama no es del todo sombrío cuando algunos segmentos, especialmente la tecnología, están en auge gracias a la enorme ola de inversión en inteligencia artificial (IA). Los economistas optimistas esperan que el impulso de la IA se extienda pronto al resto de la industria manufacturera, combinado con el impulso de las próximas políticas de recortes de impuestos.
El impulso de crecimiento en enero se produjo a gran escala. La producción de bienes de consumo duraderos aumentó un 0,8%, liderada por maquinaria, equipos electrónicos y componentes de vehículos de motor, un grupo de bienes que acaba de repuntar por primera vez desde agosto del año pasado. El grupo de bienes no duraderos también aumentó un 0,4% gracias a las industrias del papel, los productos químicos y el plástico.
En particular, la producción del sector de servicios públicos se disparó un 2,1% debido al aumento récord de la demanda de calefacción cuando las olas de frío polar azotaron el sur de Estados Unidos. En general, la producción industrial total de Estados Unidos aumentó un 0,7% en enero y un 2,3% en comparación con el mismo período del año pasado.
Estas señales positivas están fortaleciendo aún más la confianza en un nuevo ciclo de recuperación. La tasa de utilización de toda la industria, una medida que evalúa el nivel de explotación real de los recursos, aumentó del 75,7% en diciembre al 76,2%. La tasa de utilización del sector manufacturero también aumentó en 0,4 puntos porcentuales, alcanzando el 75,6%.
Aunque estas cifras siguen siendo inferiores al promedio a largo plazo, pero en el contexto de la incertidumbre sobre la política comercial que se está calmando gradualmente, los analistas creen que las corporaciones estadounidenses pronto abrirán con fuerza los planes de inversión que se han retrasado durante mucho tiempo.