El proceso de reestructuración a largo plazo de las cadenas de suministro globales se está volviendo cada vez más claro, lo que obliga a las empresas internacionales a buscar destinos más seguros, estables y eficientes para sus redes de producción.
En este contexto, Vietnam ha surgido como una opción atractiva, desempeñando un papel cada vez más importante en la estrategia de "reducción de riesgos" de las corporaciones multinacionales.
Esta tendencia se refleja claramente en el flujo de inversión extranjera directa (IED) que continúa fluyendo fuertemente hacia Vietnam, centrándose en los campos de la electrónica, los componentes industriales y la producción verde, según Fast Bull (Hong Kong, China).
No solo complementan los recursos financieros, sino que los flujos de capital IED también contribuyen a mejorar la capacidad tecnológica, el nivel de gestión y los estándares de producción, mejorando así la calidad y la sostenibilidad de la industria vietnamita.
El análisis del sitio de noticias sobre inversión extranjera FDI Intelligence (Reino Unido) sugiere que muchas economías asiáticas, entre las que Vietnam es un ejemplo típico, están explotando eficazmente el flujo de capital de inversión extranjera directa como un motor clave para el crecimiento a largo plazo.
Según esta evaluación, países como Singapur, Corea del Sur y Vietnam han construido una sólida confianza con los inversores gracias a un sistema de gestión consistente, un marco legal cada vez más transparente y reformas orientadas a ser amigables para las empresas.
Además, la infraestructura de alta calidad, desde las zonas económicas especiales hasta la red logística cada vez más completa, juega un papel importante en la mejora del atractivo de la inversión.
Los recursos humanos calificados con costos competitivos también son una gran ventaja, lo que ayuda a Vietnam no solo a atraer IED en cantidad, sino también a mejorar gradualmente la calidad de los flujos de capital.
En el contexto de que la cadena de suministro global continúa moviéndose y dispersándose, Vietnam está afirmando gradualmente su posición como un destino estratégico, que reúne muchos elementos de una "fórmula" eficaz para atraer IED en Asia.
La atracción efectiva de IED ha ayudado a la industria manufacturera vietnamita a continuar su fuerte impulso de crecimiento. Según el anuncio de S&P Global (un grupo de análisis financiero con sede en Estados Unidos), el Índice de Gerentes de Compras (PMI) de la industria manufacturera vietnamita terminó el año con 53,0 puntos, por encima del umbral de 50 puntos, el límite entre la disminución y el crecimiento. Este resultado muestra que la salud de la industria manufacturera ha mejorado significativamente en comparación con el mes anterior y ha mantenido una tendencia positiva durante los últimos 6 meses.
En particular, la confianza empresarial de las empresas manufactureras alcanzó su nivel más alto en 21 meses. Las empresas continúan aumentando la producción gracias al aumento de los nuevos pedidos, mientras que las condiciones climáticas más favorables también ayudan a aumentar la capacidad operativa. El empleo en la industria manufacturera continúa expandiéndose, contribuyendo a reducir el volumen de trabajo pendiente.
En general, la industria manufacturera vietnamita entra en 2026 con una posición positiva. Los fabricantes expresan optimismo sobre la posibilidad de atraer nuevos pedidos, así como de expandir la capacidad de producción. S&P Global pronostica que la producción industrial de Vietnam podría aumentar un 6,7% en 2026, lo que refleja que las perspectivas de crecimiento siguen siendo bastante sólidas.