Muchos análisis internacionales sugieren que, a pesar de los desafíos estructurales y las fluctuaciones globales, la estrategia de desarrollo actual está ayudando a Vietnam a mantener un impresionante impulso de crecimiento, afirmando gradualmente su posición como una economía en ascenso en Asia.
El sitio canadiense The McGill International Review (MIR) tiene un artículo que señala que, aunque Vietnam todavía enfrenta muchos desafíos internos, ha logrado tasas de crecimiento notables y está emergiendo como un fuerte candidato al título de "tigre asiático" en la nueva etapa de desarrollo.
Según MIR, el modelo de desarrollo de Vietnam hoy en día está definido por dos pilares importantes. Uno es el papel de propiedad y control del Estado en los sectores clave de la economía. Dos es una política exterior flexible, que permite a Vietnam mantener un equilibrio estratégico en las relaciones tanto con China como con Estados Unidos, dos potencias con una profunda influencia en la región.
El éxito de este modelo económico mixto se refleja claramente en los indicadores de desarrollo. Desde 1990, la tasa de pobreza en Vietnam ha disminuido drásticamente, ayudando a unos 40 millones de personas a salir de la pobreza y eliminando casi por completo la pobreza extrema en 2020. Esto se considera uno de los logros sociales más destacados de Vietnam en más de 3 décadas.
El índice de desarrollo humano (IDH) de Vietnam aumentó casi un 50% en el período 1990-2022, lo que llevó a Vietnam a unirse al grupo de países con un "alto nivel de desarrollo humano" según la evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Junto con eso, la capacidad de acceso a los servicios de salud, educación general y educación superior, así como la tasa de alfabetización de la población, han mejorado significativamente.
En particular, la tasa de crecimiento económico de Vietnam durante muchos años consecutivos se ha acercado al 7-10%, el umbral de crecimiento que una vez hizo famosos a los "tigres asiáticos" en la cima de la industrialización. Esta es la base para que muchos observadores internacionales coloquen a Vietnam en el grupo de economías con potencial de avance a medio y largo plazo.
Compartiendo la misma opinión positiva, China Daily valora la fuerte tendencia de innovación y transformación de Vietnam. El artículo destaca el rápido crecimiento de Vietnam en su camino para convertirse en una de las economías líderes del sudeste asiático, al tiempo que amplía su influencia en el mercado mundial, a pesar de enfrentar los crecientes desafíos de las barreras arancelarias.
En 2025, un crecimiento de más del 8% se considera un hito importante, convirtiendo a Vietnam en un punto brillante raro en el contexto de la economía mundial en constante fluctuación debido a los conflictos geopolíticos, la inflación y la creciente tendencia proteccionista.
Los principales impulsores del crecimiento incluyen el mantenimiento de la expansión de las exportaciones, el aumento de los flujos de inversión extranjera directa, el impulso de la inversión en infraestructura, junto con políticas destinadas a estimular el consumo interno y fortalecer las relaciones con los socios comerciales tradicionales.
Al entrar en 2026, mantener la estabilidad macroeconómica, continuar la reforma institucional y promover la eficacia del modelo de desarrollo actual se considera la clave para que Vietnam mantenga el impulso de crecimiento y haga realidad gradualmente su aspiración de convertirse en un "tigre asiático" en la nueva etapa de desarrollo.