Expertos de las Naciones Unidas advierten que el conflicto en Oriente Medio está creando olas de impacto generalizadas, desde la industria de fertilizantes hasta los precios de los alimentos, en un contexto en el que muchos países del hemisferio norte, incluida China, están entrando en la temporada de siembra de primavera.
Si el conflicto dura más de 3 meses, el impacto se volverá "significativamente más grave", afectando los costos de los insumos en la agricultura y interrumpiendo la próxima cosecha, lo que conllevará consecuencias a largo plazo. El economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Maximo Torero, comentó.
Esa es la razón por la que es importante no permitir que la situación siga escalando durante mucho tiempo", dijo. "Necesitamos encontrar rutas alternativas y, aunque no sean equivalentes, al menos crear un cierto vacío, para que los precios no suban a un ritmo más rápido".
La FAO dijo que el conflicto ha interrumpido la cadena de suministro de insumos esenciales de la agricultura, especialmente los fertilizantes, un sector que depende en gran medida de la energía y el transporte internacional.
Esta organización enfatiza que la interrupción del suministro de la región del Golfo, que representa una proporción significativa en las exportaciones mundiales de fertilizantes, está aumentando los costos de producción agrícola. Esto ocurre justo cuando la demanda de fertilizantes aumenta considerablemente cuando los países entran en la temporada de siembra.
El aumento de los costos de transporte y la energía debido a los conflictos también podría extenderse a los precios de los alimentos en los próximos meses. Si la interrupción se prolonga, el impacto no se limitará a una sola temporada, sino que también afectará a los próximos ciclos de producción.
Los expertos también advierten que la interrupción de importantes rutas de transporte, incluidas las rutas marítimas estratégicas, puede provocar un aumento de los costos de transporte, lo que aumentará la presión de los precios sobre los agricultores y los consumidores de todo el mundo.
La FAO cree que los países que dependen de las importaciones de alimentos y fertilizantes se verán más afectados, especialmente las economías en desarrollo, donde la capacidad de respuesta a las fluctuaciones de precios sigue siendo limitada.
Esta organización pide a la comunidad internacional que siga de cerca la evolución del conflicto y busque activamente soluciones alternativas en el comercio y el transporte, con el fin de minimizar el riesgo de roturas en la cadena de suministro mundial de alimentos.