El hecho de que la selección alemana se detuviera ante Paraguay es un resultado lamentable, pero también deja muchas lecciones. Alemania controló mucho el balón y en un momento creó una presión considerable, pero la eficacia del ataque y el remate no fue lo suficientemente buena. Por el contrario, Paraguay mostró tenacidad, organización defensiva disciplinada y firmeza psicológica, especialmente en la tanda de penaltis.
Japón también dejó mucho pesar tras la derrota ante Brasil. En mi opinión, tuvieron un muy buen partido con un sistema defensivo sólido. Brasil no dominó por completo, pero sabía cómo aprovechar las oportunidades en el momento decisivo.
Marruecos también merece muchos elogios. Ante Holanda, jugaron con un espíritu tenaz. El empate al final del partido antes de ganar en la tanda de penaltis refleja claramente la valentía, la mentalidad competitiva y la confianza de este colectivo.
Los partidos restantes de la ronda eliminatoria prometen seguir siendo muy atractivos. Por lo tanto, los candidatos como Francia, Inglaterra o México tampoco tendrán un partido fácil.
Francia sigue siendo considerada ligeramente superior a Suecia gracias a la calidad de la plantilla, la profundidad de la plantilla y la experiencia en los grandes torneos. Sin embargo, Suecia siempre ha sido famosa por su estilo de juego disciplinado, su capacidad de contraataque defensivo y su aprovechamiento muy eficaz de las jugadas a balón parado. Si Francia no marca la diferencia pronto o carece de precisión en la definición, podría tener muchas dificultades.
En mi opinión, el partido entre México y Ecuador es el enfrentamiento más equilibrado. México posee experiencia y buena capacidad de control del balón, mientras que Ecuador tiene una base física sólida, velocidad y capacidad para cambiar de estado muy rápidamente. Es probable que el resultado se decida por la capacidad de controlar el centro del campo...
La selección inglesa también debe ser especialmente cautelosa cuando se enfrente a la República Democrática del Congo. Si no mantienen la velocidad de rotación del balón, la intensidad de la presión y la concentración en la defensa cambiante, pueden tener dificultades ante un oponente que es físicamente fuerte y siempre juega con mucha determinación.
A partir de esta jornada, el factor decisivo no solo reside en la clase de los jugadores, sino también en la capacidad del cuerpo técnico para ajustar las tácticas, la eficacia en la conversión de estado, el aprovechamiento de las jugadas a balón parado y la valentía en los momentos cruciales.