Gianni Infantino se enfrenta a nuevas acusaciones impactantes después de que se filtraran documentos que mostraban que había planeado en secreto llevar la Superliga europea bajo el mando de la FIFA.
Mientras todo el mundo del fútbol protestaba contra el proyecto de secesión en 2021, se dice que el presidente de la FIFA trabajó entre bastidores para cambiar el nombre de la liga a "FIFA Super League".
Documentos filtrados impactantes revelan que Infantino y la FIFA están involucrados mucho más profundamente en las discusiones iniciales sobre la Superliga que lo que se había reconocido anteriormente.
Según The Guardian, la agencia reguladora del fútbol mundial redactó un "proyecto de estatus" para la liga ya en octubre de 2020. Este documento esboza la visión de hacer que la liga separatista cambie su nombre a "FIFA Super League", colocando así este proyecto rebelde bajo el control directo de Zúrich en lugar de dejarlo operar como una entidad independiente.
Se espera que el acuerdo dure 12 años, permitiendo a la FIFA hacerse cargo de todas las operaciones comerciales del torneo.
Lo más notable y controvertido, los documentos sugieren que Infantino intentó poseer una "acción de oro" en esta entidad. Eso otorgaría al presidente de la FIFA poder personal y organizativo sin precedentes para los clubes más grandes del mundo, incluido el grupo "Big Six" de la Premier League, y vincularía el éxito de la nueva liga con el plan de expansión de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.
Declaración pública en oposición al plan encubierto
Estas revelaciones contrastan completamente con la postura pública de Infantino cuando la Superliga se lanzó oficialmente y colapsó rápidamente en abril de 2021.
En ese momento, el gerente suizo declaró ante el 45o Congreso Anual de la UEFA que la FIFA solo podía "oponerse enérgicamente" a un proyecto de "separación de las organizaciones existentes".
Infantino solo se pronunció en contra cuando vio claramente que el proyecto había encontrado una ola de ferocidad sin precedentes por parte de los fanáticos, los jugadores y los gobiernos.
Se dice que el plan inicial era mantenerlo completamente en secreto de las federaciones miembros de la FIFA, una táctica similar al intento fallido reciente de vender acciones de la Copa Mundial a inversores privados.
Presión creciente sobre Infantino
El momento en que se filtró esta información no pudo ser peor para Infantino, quien estaba tratando de mantener su poder. Después de fracasar en la privatización de algunas partes de la Copa Mundial, lo que provocó una fuerte oposición de los países europeos, se vio obligado a retirarse con vergüenza.
Se entiende que la UEFA y sus aliados están presionando silenciosamente a las federaciones miembros para que retiren su apoyo a Infantino antes de las elecciones presidenciales de la FIFA en marzo.
La lucha por la integridad de la FIFA
A pesar de la tormenta de la opinión pública, la FIFA sigue afirmando su inocencia. El representante de la organización señaló los discursos de Infantino de 2021 como una afirmación oficial.
En una carta conjunta reciente, Infantino y el secretario general Mattias Grafstrom declararon que la FIFA "ya no tolerará ningún ataque contra la integridad o la buena gobernanza de la organización".
Sin embargo, la sospecha de la participación de la FIFA en el proyecto de secesión fallido sigue siendo un tema de gran debate. Esta agencia se enfrenta actualmente a un fuerte escepticismo del público y de sus propios miembros.
Si Infantino puede superar esta tormenta o no sigue siendo una pregunta, pero el escándalo de la "Superliga de la FIFA" que se ha revelado está socavando cada vez más su prestigio.