2026 establece el requisito de continuar revisando, organizando y simplificando la organización dentro de los ministerios, agencias centrales y departamentos y ramas locales; simplificar las unidades de servicio público y las empresas estatales dentro del alcance de la gestión de acuerdo con las directivas del Gobierno Central.
Al mismo tiempo, innovar el mecanismo de autonomía financiera en las unidades de servicio público; fortalecer la socialización de los servicios públicos; completar la planificación provincial, comunal y de zonas especiales; revisar, organizar y gestionar estrictamente, utilizar eficazmente las finanzas públicas; proponer planes para manejar las instalaciones materiales y los bienes públicos excedentes, asegurando el uso para el propósito correcto y eficaz.
Por lo tanto, los hospitales, las escuelas, los centros culturales y deportivos o los institutos de investigación pertenecientes al sector de las unidades de servicio público se están preparando para entrar en una gran ola de cambios. Estos cambios tendrán 2 direcciones: ajustar el mecanismo financiero y exigir la reorganización y reorganización del sistema en el período 2026-2027.
El cambio es aumentar la autonomía pero junto con la transparencia de los costos, cambiar la forma en que el Estado encarga los servicios públicos y promover la reestructuración de las unidades que operan de manera ineficiente.
En el programa de acción del Gobierno para implementar la Resolución 79-NQ/TW, la orientación es pasar del mecanismo de asignación de fondos directamente a las unidades al mecanismo de pedido, asignación de tareas o licitación de servicios públicos, vinculando el presupuesto con la calidad y los resultados de la prestación de servicios.
El documento establece el requisito de clasificar las unidades según el nivel de autonomía y la naturaleza de las tareas; al mismo tiempo, elaborar planes para fusionar, consolidar o reorganizar las unidades que no son autónomas y que operan de manera ineficiente.
El Plan de Reforma Administrativa Estatal para el período 2026-2030 emitido junto con la Decisión 282/QD-TTg establece el objetivo de completar las instituciones y completar la reorganización de la organización en el período 2026-2027.
En el grupo de tareas para innovar el mecanismo de gestión y el mecanismo de autonomía de las unidades de servicio público, el plan establece la orientación para transformar las unidades elegibles en un modelo empresarial; al mismo tiempo, cambiar gradualmente a las unidades elegibles a la autonomía integral en tareas, estructura organizativa, personal y finanzas.
Para los sectores de prestación de servicios esenciales como la salud y la educación, se espera que los requisitos de transparencia de costos y la hoja de ruta de precios de los servicios continúen promoviéndose, junto con el proceso de reorganización de la red para mejorar la eficiencia operativa.
En el apéndice adjunto a la Decisión No. 304/QD-TTg que promulga el Plan para implementar la Ley de Funcionarios Públicos, el Primer Ministro asignó al Ministerio de Finanzas la tarea de presidir y coordinar con los ministerios y ramas relevantes para construir y completar el Decreto del Gobierno que regula los criterios para clasificar las unidades de servicio público (cláusula 4, Artículo 5 de la Ley de Funcionarios Públicos) en abril de 2026.
Anteriormente, el Ministerio del Interior emitió el Documento No. 12282/BNV-TCCB de fecha 19 de diciembre de 2025 enviado a los Comités Populares de provincias y ciudades para guiar la implementación de la reorganización y reorganización de las unidades de servicio público pertenecientes al sector y campo del Interior.
El Ministerio del Interior solicita revisar y evaluar los resultados del desempeño de las funciones, tareas, poderes y estructura organizativa, mecanismo de operación de las unidades de servicio público dentro del ámbito de gestión como base para llevar a cabo la reorganización y reorganización de las unidades de servicio público; asegurar la herencia y promoción de los resultados del desempeño de las tareas de las unidades de servicio público en el pasado;
La reorganización y reorganización de las unidades de servicio público no afecta la calidad y eficiencia de las actividades de prestación de servicios públicos, especialmente los servicios públicos básicos y esenciales, que sirven a las necesidades de la población.