Los precios del oro y la plata están experimentando un período de acumulación volátil a medida que el mercado financiero mundial se enfrenta a la presión del fuerte aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses.
Según los analistas, el aumento de los rendimientos reales se está convirtiendo en la mayor barrera para los metales preciosos. Actualmente, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años se mantienen por encima del 5%, mientras que los rendimientos a 10 años superan el 4,5%. Esta evolución hace que el costo de oportunidad de mantener activos no rentables como el oro y la plata aumente significativamente.
El mercado también está comenzando a considerar la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantenga una política monetaria restrictiva durante un período más largo, incluso sin descartar la posibilidad de seguir subiendo las tasas de interés.
Sin embargo, los analistas creen que el panorama actual se está volviendo más complejo. El aumento de los rendimientos de los bonos no solo refleja la persistente presión inflacionaria, sino que también podría ser una señal de que la confianza en los bonos del gobierno se está debilitando.

En caso de que los inversores comiencen a dudar del papel de "activo seguro" de los bonos, el oro y la plata pueden recuperar su atractivo gracias a la característica de no ser riesgosos para los socios.
Muchos expertos advierten que el aumento de los costos de endeudamiento, la inflación prolongada, los precios de la energía anclados en niveles altos y la mala situación fiscal están acercando al mercado a los riesgos sistémicos.
La venta masiva en el mercado de bonos todavía se está produciendo bajo control, pero la psicología de los inversores puede cambiar rápidamente si los rendimientos continúan aumentando.
Para el oro, los analistas evalúan que las perspectivas a largo plazo siguen siendo positivas, aunque este metal precioso pueda seguir sufriendo presión de ajuste a corto plazo si el dólar estadounidense se fortalece y los rendimientos reales continúan aumentando.
Los grandes bancos también mencionan cada vez más la disminución de la eficiencia del modelo tradicional de asignación de activos 60/40. En cambio, se está prestando atención a la tendencia de diversificación según el modelo 60/20/20 con una mayor proporción para los activos sólidos.

Mientras tanto, se considera que el plata tiene una mayor volatilidad, pero también posee un mayor margen de crecimiento gracias a su doble papel como metal moneda y como materia prima industrial.
Si las tensiones en el mercado de bonos se extienden y debilitan la confianza en las acciones y el crédito, la plata puede beneficiarse de manera similar al oro, y también se verá respaldada por la demanda industrial y la oferta limitada.
Los analistas señalan que, aunque el aumento de los rendimientos reales sigue siendo el mayor obstáculo para el mercado de metales preciosos a corto plazo, estos factores podrían convertirse en el motor que impulse la demanda de refugio para oro y plata a largo plazo.