Después de una semana en la que el mercado financiero mundial se centró casi por completo en el informe de empleo no agrícola de Estados Unidos, los inversores entrarán en una nueva semana de negociación con una serie de datos económicos importantes que podrían tener un fuerte impacto en el precio del oro.
El mayor foco pronosticado será el informe del índice de precios al consumidor (IPC) de abril de EE. UU. publicado el martes. Estos son datos que preocupan especialmente al mercado porque tienen un impacto directo en las expectativas de gestión de la política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. (Fed).

En caso de que el IPC siga subiendo más de lo esperado, el mercado puede aumentar las preocupaciones sobre la inflación persistente. Esto hará que la Fed mantenga las tasas de interés en la zona alta durante más tiempo, incluso sin considerar apresuradamente la posibilidad de flexibilizar la política monetaria.
En ese momento, el dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos del gobierno de Estados Unidos podrían volver a subir, ejerciendo presión sobre los precios del oro porque el metal precioso no aporta rendimientos.
Por el contrario, si el IPC se enfría claramente, las expectativas de que la Fed recorte pronto las tasas de interés aumentarán. El dólar estadounidense podría debilitarse, mientras que el flujo de dinero tiende a regresar a activos refugiados como el oro. Esto se considera un factor de apoyo importante para ayudar a que el precio del oro se mantenga en la zona alta actual.
El mismo día, el mercado también observó la posibilidad de que el Senado de Estados Unidos votara para confirmar que Kevin Warsh se convertiría en el nuevo presidente de la Fed. Si surge una señal de que la nueva dirección de la Fed tiende a ser más flexible con la política monetaria, el precio del oro podría beneficiarse de las expectativas de una reducción de las tasas de interés en el futuro.

A mediados de semana, el informe del índice de precios al productor (IPP) de abril continuará proporcionando una perspectiva adicional sobre la presión inflacionaria en Estados Unidos. El fuerte aumento del IPP podría reforzar la opinión de que la Fed necesita mantener una política cautelosa, ejerciendo así presión sobre el oro. Mientras tanto, la reducción del IPP apoyará perspectivas positivas para el metal precioso.
La sesión de negociación del jueves también fue muy notable cuando Estados Unidos anunció las ventas minoristas de abril junto con el número de solicitudes semanales de subsidio de desempleo.
Si las ventas minoristas continúan creciendo bien y el mercado laboral se mantiene estable, los inversores pueden pensar que la economía estadounidense todavía es lo suficientemente fuerte como para resistir el nivel de las altas tasas de interés. Este escenario podría hacer que la Fed no se apresure a reducir las tasas de interés, lo que será desfavorable para el oro.
Sin embargo, en caso de que el consumo se debilite y el número de solicitudes de subsidio de desempleo aumente bruscamente, la preocupación de que la economía estadounidense se desacelere puede aumentar. Esto a menudo impulsa la demanda de refugio seguro, lo que apoya el aumento del precio del oro.
Al cierre de la semana de negociación, la encuesta de producción de Empire State de mayo proporcionará más señales sobre la salud del sector manufacturero estadounidense. Los datos más débiles de lo esperado podrían reforzar la opinión de que la economía está perdiendo impulso de crecimiento, ayudando así al oro a mantener su atractivo en el mercado internacional.
