Esa es una historia que suena muy familiar. En una sociedad donde muchas personas persiguen la presión de los ingresos, el estatus y los estándares de éxito establecidos por otros, saber cómo estar satisfecho con la vida actual también es una forma de madurez. No todo el mundo necesita una casa más grande, un coche más caro o un trabajo con un salario más alto para sentirse feliz.
Pero la historia cambió cuando surgió una nueva oportunidad. Una pequeña empresa invitó a mi amigo a estar a cargo del campo en el que solía aspirar. El nuevo trabajo fue más interesante, mayor autonomía, pero el nivel de ingresos en los primeros seis meses fue solo alrededor del 60% actual. Después de muchos cálculos, decidió negarse debido a gastos fijos como el alquiler, la matrícula de sus hijos, lo que hizo que la familia no tuviera mucho espacio para probar una opción arriesgada.
Después de eso, dijo una frase muy reflexiva: "Resulta que lo que yo llamo es suficiente, solo suficiente si la vida sigue siendo la misma que ahora". Esa es probablemente una perspectiva diferente de la palabra "suficiente".
Quizás sea necesario distinguir entre los dos tipos de "suficiente". Uno es suficiente para mantener la vida actual. El otro es suficiente para ser capaz de cambiar cuando la vida abre una nueva dirección.
Esta diferencia muestra que el dinero no solo tiene sentido para comprar más cosas materiales. El mayor valor del dinero radica en la capacidad de crear opciones. Una persona con una buena reserva tendrá más derecho a considerar cuando se enfrente a una oportunidad. Por el contrario, cuando las finanzas son demasiado ajustadas, muchas puertas pueden cerrarse incluso cuando son oportunidades valiosas.
Después de esa experiencia, mi conocido no se lanzó al torbellino de la riqueza. Él continuó con su trabajo actual, pero comenzó a construir un fondo privado no destinado a la compra de casas, coches o inversiones. Lo llamó "fondo de cambio de opinión".
Es un concepto bastante interesante. Una cantidad de dinero no tiene como objetivo tener otra cosa, sino proteger su derecho a elegir. Para que unos años después, si aparece otro camino, pueda preguntarse: "¿Quiero cambiar?" en lugar de tener que empezar con la pregunta: "¿Tengo suficiente dinero para cambiar?".
Quizás, "suficiente" no debería entenderse simplemente como cuánto dinero hay en la cuenta o cuántos activos posees. Suficiente también es cuando las personas tienen la capacidad de elegir la forma de vida que desean.
Recientemente, mucha gente habla de... jubilarse anticipadamente porque para ellos, el trabajo actual, sumado a la presión, es más que suficiente. Jubilarse, puede ser una pensión más pequeña, pero reducir las necesidades, eso es... suficiente. Pero eso también es algo que hay que considerar. Porque el mayor valor del dinero no radica en lo que nos ayuda a comprar, sino en las puertas por las que nos ayuda a tener derecho a cruzar cuando estamos frente a los giros de la vida.