Gianni Infantino se enfrenta a una gran oportunidad para seguir ocupando el cargo de Presidente de la FIFA. Recibió el apoyo oficial de más de 200 federaciones miembro, a pesar de las recientes controversias relacionadas con la forma en que opera la organización futbolística más poderosa del mundo.
Según los medios británicos, solo una pequeña parte del total de 211 federaciones miembros de la FIFA no han enviado cartas de apoyo a Infantino. Como actualmente es el único candidato, está casi seguro de que será elegido para un cuarto mandato en el congreso de la FIFA que tendrá lugar en marzo del próximo año.
Algunas federaciones europeas, incluida la Federación Alemana de Fútbol (DFB), aún no han dado su apoyo oficial. Sin embargo, esto difícilmente puede afectar la posibilidad de la reelección de Infantino, ya que la mayoría de los estados miembros se han puesto del lado de él.
Las elecciones solo pueden cambiar si surge un gran revuelo político. Las recientes incertidumbres, incluida la controversia relacionada con la revisión de la suspensión del delantero Folarin Balogun de la selección estadounidense, aún no son suficientes para crear un verdadero desafío para Infantino.
Dentro del fútbol europeo, la idea de buscar un candidato para contrarrestar a Infantino se ha discutido, pero la posibilidad de que las federaciones se unifiquen en torno a un nombre específico sigue siendo muy baja.
La UEFA ha expresado repetidamente su desacuerdo con la FIFA sobre algunos temas, como el caso Balogun o la decisión de no utilizar al árbitro Omar Artan en la Copa Mundial de 2026. Sin embargo, la agencia reguladora del fútbol europeo aún no ha mostrado signos oficiales de apoyar a un candidato de reemplazo.
Según algunas fuentes, si un candidato recibe entre 30 y 40 votos de apoyo, las elecciones podrían generar un debate más amplio sobre la dirección y la gestión de la FIFA. Sin embargo, este escenario sigue siendo muy poco probable que se produzca.
Las federaciones miembros de la FIFA se reunirán en Nueva York este fin de semana. Bajo la presidencia de Infantino, es probable que las recientes discusiones no se centren en el debate, sino en los problemas financieros de la Copa Mundial y la posibilidad de asignar beneficios adicionales a las federaciones miembros.