A pesar de ser mejor valorado y tener la ventaja de jugar en casa, el Man United aún mostró una actuación decepcionante. Dejaron que el Leeds abandonara Old Trafford por primera vez con 3 puntos en la Premier League desde 1981.
Inmediatamente después del pitido inicial, los aficionados presenciaron una de las peores partes del partido del Man United esta temporada. En el día en que Kobbie Mainoo estuvo ausente, Manuel Ugarte jugó junto a Casemiro en el centro del campo, lo que provocó que el equipo local perdiera por completo el control del partido y fuera presionado continuamente por el Leeds. Ya en el minuto 5, la red de Senne Lammens tembló tras una oportunidad aprovechada por Noah Okafor.
En el minuto 29, la defensa del Man United siguió jugando torpemente, creando las condiciones para que Okafor rematara en una posición favorable, doblando la ventaja para el Leeds. La primera parte terminó con la decepción de los aficionados locales.
Al comienzo de la segunda parte, el Man United aceleró el ritmo y pronto creó una oportunidad para reducir el marcador. En el minuto 45, Benjamin Sesko se enfrentó al portero pero no pudo aprovecharlo con éxito.
Cuando las esperanzas de una remontada comenzaron a surgir, Lisandro Martínez volvió a poner a su equipo en una situación difícil con una tarjeta roja en el minuto 56 tras una situación en la que le arrastró el pelo a Calvert-Lewin.
Jugando con un hombre menos, el Man United todavía se esforzó por atacar, incluso creando más oportunidades que cuando todavía tenía suficientes jugadores.
En el minuto 69, Casemiro cabeceó con peligro, reduciendo el marcador a 1-2. Este es el sexto gol del centrocampista brasileño en la Premier League esta temporada, todos marcados de cabeza y todos procedentes de asistencias de Bruno Fernandes.
En el minuto 85, la oportunidad de empatar parecía haber llegado para el equipo local cuando Karl Darlow fue derrotado en una situación aérea. Sin embargo, Calvert-Lewin apareció a tiempo para despejar el balón justo en la línea de gol.
Al final, el Leeds ganó 2-1 en Old Trafford. Este resultado ayudó al Leeds a dar un paso importante en la carrera por el descenso, ya que se había distanciado 6 puntos del grupo de descenso.