Según Anphabe Company, la mayoría de los encuestados no pueden responder a esta pregunta de inmediato porque la sensación de aburrimiento a menudo se etiqueta muy rápidamente como "mala profesión", "sin pasión", "entorno tóxico". Mientras tanto, pocas personas tienen suficiente calma para preguntarse: ¿Ya soy lo suficientemente bueno en este trabajo?
Una encuesta real de Anphabe Company muestra que un trabajo, cuando no se hace bien, a menudo va acompañado de una sensación de ser controlado, criticado, asignado a tareas triviales; un trabajo, cuando no es lo suficientemente capaz, siempre trae presión, estrés y la sensación de "nunca terminar"; el cerebro humano, cuando está constantemente en un estado de tensión, se etiqueta automáticamente: "Este trabajo es demasiado aburrido".
Sin embargo, no es porque el trabajo no sea bueno, sino que puede ser porque el personal no tiene suficiente poder profesional para ver lo bueno de él.
Uno de los mayores malentendidos sobre la profesión es ver la pasión como algo que debe estar disponible desde el principio. Pero desde otra perspectiva, las personas solo se apegan y aman realmente un trabajo cuando satisfacen simultáneamente 3 factores:
- Autonomía: Tienes derecho a decidir cómo trabajas, no solo a seguir las instrucciones.
- Capacidad de dominio: Resolves las tareas difíciles cada vez más fácilmente. Te ves progresando notablemente.
- Conexión y significado: Sientes el valor del trabajo que creas para los demás, para la organización, para la sociedad.
Cuando no eres lo suficientemente bueno, no tienes las 3 cosas. Eso lleva a las siguientes consecuencias: Estás manejado de cerca → pierdes la autocontrol; estás luchando con las cosas básicas → no has dominado el conocimiento y las habilidades; solo "terminas" → no ves el significado.
En ese momento, el cerebro envía continuamente señales de estrés y concluye muy rápidamente: "No soy adecuado para esto".
La empresa Anphabe cree que aburrirse del trabajo a veces es solo una señal de que los empleados/personal están en la posición de competencia equivocada.