Este proceso antes era largo y difícil, pero hoy han encontrado un atajo inesperado, prometiendo remodelar la industria farmacéutica moderna en un contexto mundial que se enfrenta a la escasez de petróleo.
Según un estudio publicado en la revista “Nature”, el equipo de Jiao Ning de la Universidad de Pekín (China) resolvió un problema químico que duró más de un siglo.
Han transformado la materia prima industrial barata y disponible, el carbón, en olefina, un paso importante antes de convertir la olefina en alquino de alto valor en ciertas condiciones.
A escala industrial, el alquino actúa como un "frazamiento" universal, ayudando a las fábricas farmacéuticas a ensamblar con precisión medicamentos especializados complejos a un costo óptimo.
La idea de convertir la olefina en alquina apareció por primera vez en 1861. Después de 160 años, la comunidad científica siempre ha luchado por encontrar un método óptimo. Ahora, la solución del grupo de Jiao Ning funciona como una "cirugía molecular", extremadamente sutil y precisa.
Además de su valor académico, el impacto industrial de la investigación en la economía es enorme. Anteriormente, China dominaba la tecnología de conversión de carbón en olefina para reducir la dependencia de las fuentes de petróleo importadas. Sin embargo, la mayor parte de esa olefina solo se utiliza para producir plásticos baratos.
El avance del grupo Jiao Ning ha trazado un camino completamente nuevo. Los materiales a base de carbón ahora pueden convertirse en materias primas importantes para producir productos químicos de alto valor, especialmente componentes para nuevos medicamentos.
Los expertos comparan esta con la tecnología central que ayuda a China a "transformar realmente el carbón en oro", aportando enormes beneficios económicos.
Comentando sobre el potencial del proyecto en la página SCMP el 23 de marzo de 2026, un experto en Beijing dijo que el proceso de comercialización necesitará más pasos de verificación.
Según este experto, al aplicar la tecnología a la producción industrial a gran escala, las fábricas pueden enfrentar desafíos relacionados con el "efecto de expansión de escala", por lo que el sistema necesita ser probado más a fondo en la práctica.
Sin embargo, el proyecto de la Universidad de Pekín ha abierto una nueva dirección prometedora para la industria farmacéutica química, creando una premisa para proporcionar medicamentos de alta calidad a un costo más asequible en el futuro.