En una entrevista con los medios indios, el CEO de OpenAI, Altman, dijo francamente que colocar el centro de datos en la órbita actual es "irrazonable".
Según el líder de OpenAI, el costo de lanzar dispositivos al espacio sigue siendo demasiado alto, mientras que el mantenimiento del hardware, especialmente las GPU dañadas, es casi imposible de implementar de manera efectiva fuera de la Tierra.
Estas barreras logísticas dificultan que el modelo de centro de datos en el espacio exterior pueda desarrollarse en un futuro próximo.
Esta opinión contrasta con la visión de Musk, quien ha mencionado repetidamente la posibilidad de llevar las operaciones de computación de IA fuera de la Tierra, aprovechando los satélites y la energía solar en el espacio.
Musk, quien también está detrás de SpaceX, cree que esta podría ser una solución a largo plazo para abordar las limitaciones de los recursos energéticos en la Tierra cuando la demanda de IA está en auge.
El enfrentamiento de ideas entre los dos líderes tecnológicos proviene en parte de la historia común. Musk fue cofundador de OpenAI en 2015 junto con Altman y muchos colegas, cuando la organización operó bajo un modelo sin fines de lucro con el objetivo de desarrollar la IA para el beneficio común.
Sin embargo, Musk dejó la empresa en 2018, supuestamente debido a un conflicto de intereses con Tesla. Posteriormente, OpenAI cambió a un modelo de beneficio limitado y recibió una gran inversión de Microsoft, algo que Musk criticó públicamente en repetidas ocasiones. En 2023, fundó la empresa de IA xAI en competencia con el modelo Grok.
A pesar de la acalorada controversia, ambos están de acuerdo en que la demanda de poder de computación para la IA está aumentando rápidamente y se está convirtiendo en el mayor cuello de botella de la industria.
Altman predice un futuro en el que miles de millones de personas puedan acceder a enormes capacidades de computación, al tiempo que destaca que la construcción de esta infraestructura podría ser el proyecto más costoso y complejo que la humanidad haya realizado jamás.
La mayor presión actual reside en la energía. Los centros de datos de IA consumen una enorme cantidad de electricidad y se prevé que la demanda siga aumentando fuertemente en los próximos años.
Las fuentes de energía renovables como el viento y el sol siguen dependiendo del clima y necesitan grandes sistemas de almacenamiento, mientras que la construcción de nuevas centrales nucleares podría llevar muchos años.
Por lo tanto, algunas empresas de tecnología y startups han investigado centros de datos en órbita, donde se puede explotar la energía solar continuamente sin interrupciones día y noche.
Los partidarios argumentan que este modelo podría reducir la presión sobre la red eléctrica terrestre, ahorrar agua de refrigeración y reducir los costos de energía a largo plazo. Sin embargo, la idea también plantea muchas preguntas sobre las regulaciones legales, la seguridad y los costos de implementación.
Además de los desacuerdos, Altman todavía elogia a Musk cuando se le pregunta sobre lo que admira de su oponente. El CEO de OpenAI cree que Musk tiene una excelente capacidad técnica física y la capacidad de organizar un equipo para completar proyectos complejos a gran escala, lo que se ha demostrado a través de las empresas de este multimillonario.