Las organizaciones mundiales de salud como la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH) y los recientes ensayos científicos en PubMed enfatizan el papel de los alimentos ricos en antioxidantes, flavonoides y compuestos de azufre en la reducción de la inflamación, el equilibrio inmunológico y el apoyo a la función digestiva.
El compuesto que contiene azufre en el grupo Allium (chalotas, ajo, cebollino) tiene una fuerte actividad biológica, ayudando al cuerpo a combatir el estrés oxidativo, un factor relacionado con la inflamación crónica, el colesterol alto y los trastornos metabólicos.
La cebolleta contiene mucha vitamina C, polifenoles, flavonoides y compuestos de azufre como la alicina, estas sustancias están reconocidas por tener efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antibacterianos leves y favorecer el sistema digestivo.
Platos de cebolleta:
Sopa de cebollino cocinada con carne magra o camarones
Método sencillo:
Lavar 100-150 g de cebollino, cortar en trozos de 3-4 cm;
Saltear rápidamente con ajo y carne magra/pollo picado;
Cocinar con el caldo durante 5-7 minutos hasta que la cebolleta esté tierna.
Esta sopa no solo es deliciosa sino también una opción ligera que ayuda al estómago a digerir fácilmente.
Té de cebollino
Otra forma de usarlo es el té de cebollino, adecuado para personas con resfriados leves, congestión nasal o dolor de garganta leve. Según una revisión científica en el sistema PubMed, los compuestos de azufre en el cebollino tienen propiedades antibacterianas leves, que ayudan a inhibir algunas bacterias del tracto respiratorio superior.
Sin embargo, no es un antibiótico y no sustituye el tratamiento médico para infecciones graves.
Cómo preparar té de cebollino:
30-40 g de hojas de cebollino lavadas
Hervir 500 ml de agua, añadir la cebolleta durante 5-7 minutos.
Filtrar para obtener agua tibia, se puede añadir un poco de miel.
Beber 1-2 veces al día cuando tenga síntomas de resfriado leve o indigestión.
Mezclar cebolleta cruda con aceite de oliva
La cebolleta cruda mezclada con aceite de oliva y limón forma una ensalada antioxidante, que proporciona vitamina C, betacaroteno y ácidos grasos insaturados, 3 factores importantes para reducir el estrés oxidativo.
Estudios sobre modelos nutricionales muestran que una dieta rica en antioxidantes (vitamina C, polifenoles) y grasas monoinsaturadas ayuda a mejorar la función del endotelio vascular y reducir la inflamación leve, lo cual es beneficioso para las personas con trastornos lipídicos o riesgo cardiovascular.