El cabello blanco se forma cuando las células melanocitas en los folículos pilosos disminuyen o pierden su capacidad para producir melanina, el pigmento que determina el color del cabello. Este proceso se ve afectado por la edad, la herencia, el estrés oxidativo, el tabaquismo y la deficiencia de algunos micronutrientes.
Una revisión científica publicada en PubMed Central (PMC) muestra que el cabello blanco prematuro está relacionado con la deficiencia de hierro, cobre, zinc, vitamina B12 y algunos otros micronutrientes en algunos grupos objetivo. Esta es la razón por la que una dieta equilibrada se considera un factor importante para mantener la salud del cabello.
Los frijoles negros son una fuente de proteína vegetal, fibra, hierro, folato, magnesio y compuestos polifenólicos antioxidantes. Según el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) FoodData Central, los frijoles negros contienen niveles significativos de hierro y folato, dos nutrientes esenciales para el proceso de creación de sangre y nutrición de tejidos en rápido crecimiento como los folículos pilosos.
Además, la cáscara negra de las semillas de frijol contiene antocianinas, un grupo de antioxidantes que también están presentes en arándanos, uvas moradas y muchas otras frutas oscuras. Un estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina (PubMed) muestra que las antocianinas tienen la capacidad de antioxidantes y proteger las células de los efectos de los radicales libres.
Este tipo de agua proporciona más polifenoles y minerales naturales, y también ayuda a rehidratar el cuerpo. Sin embargo, no se debe añadir demasiado azúcar porque los niveles altos de azúcar pueden aumentar las respuestas inflamatorias y afectar la salud metabólica.
Además del agua potable, los frijoles negros también se pueden usar en gachas, postres bajos en azúcar o combinados con arroz integral, sésamo negro y otros frutos secos para aumentar el valor nutricional.
Sin embargo, los expertos enfatizan que beber solo agua de frijol negro no puede prevenir el encanecimiento del cabello si la causa proviene de factores genéticos o envejecimiento natural.
Los expertos recomiendan que para mantener el cabello sano, es necesario combinar muchos factores como comer suficiente proteína, complementar con hierro, vitamina B12, vitamina D, omega-3, dormir lo suficiente y limitar el estrés prolongado. Estas son medidas con una base científica más clara que esperar un alimento individual.