El té verde está hecho de hojas de Camellia sinensis y es rico en catequinas, especialmente el galoato de epigallocatequina (EGCG), un compuesto antioxidante ampliamente estudiado.
El estrés oxidativo se considera uno de los mecanismos relacionados con el envejecimiento de los folículos pilosos y la canas prematura. Los radicales libres pueden dañar las células melanocitas, las células que crean el pigmento melanina para el cabello. Por lo tanto, se cree que una dieta rica en antioxidantes puede ayudar a proteger los folículos pilosos en cierta medida.
Un estudio publicado en PubMed muestra que el EGCG en el té verde tiene la capacidad de actuar sobre las células papilares del cabello, un grupo de células que juegan un papel importante en el ciclo de crecimiento del cabello.
Otros estudios también muestran que las catequinas del té verde tienen la capacidad de apoyar la circulación sanguínea debajo del cuero cabelludo y proteger las células del estrés oxidativo. Esta es la razón por la que el té verde aparece a menudo en muchos productos de champú y sérum para el cuidado del cabello en la actualidad.
Desde una perspectiva de uso práctico, el té verde se puede usar de dos maneras comunes: beber y cuidar el cuero cabelludo.
Para beber, los expertos recomiendan usar té verde puro en cantidades moderadas, alrededor de 1-2 tazas al día. El té verde se puede combinar con limón o menta para realzar el sabor sin añadir demasiado azúcar.
Según la Escuela de Salud Pública de Harvard T.H. Chan, el té verde contiene polifenoles y flavonoides que están relacionados con el apoyo a la salud cardiovascular y el metabolismo cuando se usan con moderación. Además, el té verde casi no contiene calorías si no se añade azúcar, lo que es adecuado para una dieta saludable.
Además de beber, muchas personas también usan té verde para masajear o rociar ligeramente el cuero cabelludo después de lavarse el cabello. Desde una perspectiva científica, masajear el cuero cabelludo puede ayudar a aumentar la circulación sanguínea en los folículos pilosos, mientras que los compuestos antioxidantes del té verde pueden ayudar a reducir la inflamación leve en el cuero cabelludo graso o irritable.
Según los expertos en nutrición, la forma más científica de apoyar un cabello sano sigue siendo mantener una dieta equilibrada, rica en verduras verdes, proteínas de buena calidad, omega-3 y antioxidantes naturales. Dormir lo suficiente, limitar el tabaco y controlar el estrés también es muy importante para la salud de los folículos pilosos.