Las hojas de guayaba contienen muchos compuestos como polifenoles, flavonoides, taninos y otros antioxidantes.
Si desea utilizar el jugo de hojas de guayaba como bebida herbal suplementaria en su dieta, debe elegir hojas de guayaba limpias, sin signos de plagas y enfermedades, y especialmente evitar las hojas con riesgo de residuos de pesticidas. Las hojas deben lavarse bien bajo un grifo de agua limpia antes de procesarlas.
Se pueden usar hojas frescas o hojas secas para preparar el agua. Se debe preparar en una dirección de agua potable diluida, sin azúcar, en lugar de hervir concentrada en una decocción espesa y beber muchas veces al día.
Las personas que nunca lo hayan usado pueden empezar con una pequeña cantidad para controlar la reacción del cuerpo.
El contenido de sustancias activas en las hojas puede variar según la variedad de guayaba, la edad de las hojas, las condiciones de cultivo y el método de procesamiento.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipertensión es una condición de presión arterial demasiado alta en los vasos sanguíneos y puede provocar complicaciones graves como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y daño renal si no se controla.
La OMS dice que muchas personas con hipertensión no tienen síntomas claros, por lo que medir la presión arterial con regularidad y cumplir con el tratamiento es muy importante.
Las medidas que tienen pruebas más claras incluyen una dieta saludable, reducir la ingesta de sal, aumentar las verduras y frutas, mantener un peso adecuado, hacer ejercicio regularmente y tomar medicamentos según las indicaciones cuando sea necesario.
Los adultos deben limitar la cantidad de sal a menos de 5 g al día, equivalente a menos de 2 g de sodio, y al mismo tiempo aumentar las verduras y frutas en la dieta.
El jugo de hojas de guayaba se puede utilizar como bebida herbal para apoyar una dieta saludable.
Las personas que están tomando medicamentos deben continuar tomando los medicamentos según la receta, controlar la presión arterial regularmente y hablar con un médico o farmacéutico si tienen la intención de usarlos con regularidad.