Las manzanas son un alimento que puede ayudar a aumentar la diversidad de las porciones, al tiempo que proporciona fibra natural.
La fibra y el alto contenido de agua en los alimentos pueden contribuir a crear una sensación de saciedad y limitar la sensación de hambre, apoyando así el control de la ingesta total de energía.
La OMS dice que las frutas y verduras son una fuente de fibra, vitaminas, minerales y muchos compuestos vegetales; la evidencia es limitada, pero muestra que cuando se utilizan en una dieta saludable baja en grasas, azúcar y sal, este grupo de alimentos puede contribuir a prevenir el aumento de peso poco saludable.
Lo importante es que las manzanas deben ser reemplazadas, no solo comerse en la dieta que ya tiene exceso de energía. Por ejemplo, comer una manzana en lugar de pasteles, papas fritas o algunos bocadillos ricos en azúcar puede ayudar a mejorar la calidad de la dieta.
Por el contrario, si comes manzanas después de un día y ya has ingerido demasiadas calorías, añadir más fruta no genera automáticamente pérdida de peso.
Si el objetivo es controlar el peso y aumentar la ingesta de fibra, las manzanas deben comerse enteras en lugar de prensadas o filtradas para obtener jugo. Al prensar, se puede eliminar una parte significativa de la estructura natural de los alimentos y la fibra, mientras que la cantidad de azúcar aún se consume en menos tiempo.
Una manzana que come tanto la pulpa como la cáscara después de lavarla es más adecuada para el objetivo de aumentar la cantidad de fibra que el jugo de manzana filtrado.
Las manzanas contienen fibra soluble e insoluble, de las cuales la pectina es el componente que se menciona a menudo. La fibra puede ser utilizada por los microorganismos intestinales en diferentes grados.
Las manzanas se pueden usar como merienda, reemplazando una porción de bocadillos azucarados. Las manzanas se pueden combinar con una cantidad moderada de fuentes de proteínas como yogur sin azúcar o nueces para que la merienda dure más. Sin embargo, la porción debe incluirse en la energía total del día.
Es necesario construir una dieta diversa con muchos tipos de verduras y frutas, en lugar de centrarse solo en un tipo. Por lo tanto, además de las manzanas, se deben alternar las frutas y combinarlas con verduras, legumbres y cereales integrales para aumentar la rica fuente de fibra.