Las organizaciones médicas y los nutricionistas dicen que el estrés oxidativo es una de las principales causas de daño a las células hepáticas.
Cuando el cuerpo acumula demasiados radicales libres del alcohol, los alimentos procesados o la contaminación ambiental, las células hepáticas se inflaman y deterioran fácilmente.
Las bebidas ricas en polifenoles, vitamina C y antioxidantes pueden ayudar a neutralizar los radicales libres y apoyar el proceso de desintoxicación natural del hígado.
Esta es la razón por la que los tés y jugos de frutas ricos en nutrientes se recomiendan en una dieta saludable.
El té verde es una de las bebidas más estudiadas para la salud hepática. El componente destacado del té verde es la catequina, especialmente el galoato de epigallocatequina (EGCG), un poderoso antioxidante.
Un análisis de síntesis publicado en la base de datos biomédicos PubMed muestra que las personas que beben té verde con regularidad tienen un riesgo menor de enfermedades hepáticas, incluyendo hígado graso, hepatitis y enfermedades hepáticas crónicas.
Mientras que el té verde es rico en polifenoles, el limón proporciona una gran cantidad de vitamina C y ácido cítrico, sustancias que juegan un papel importante en el sistema antioxidante del cuerpo.
Según los expertos en nutrición, la vitamina C puede ayudar al hígado a sintetizar glutatión, un compuesto importante que participa en el proceso de desintoxicación y neutralización de las sustancias nocivas en el cuerpo.
Los flavonoides y la vitamina C del limón también tienen el efecto de reducir la inflamación y apoyar el sistema inmunológico.
Algunos estudios nutricionales también muestran que el agua tibia con limón puede estimular la actividad de las enzimas digestivas y apoyar el metabolismo en el hígado.
Gracias a esto, el limón se utiliza a menudo en bebidas que apoyan la salud del hígado y el sistema digestivo.
El punto especial de esta "pareja de bebidas" es el efecto de coordinación entre los compuestos biológicos.
Los estudios nutricionales muestran que al añadir zumo de limón al té verde, la vitamina C del limón puede ayudar a estabilizar la estructura de las catequinas y aumentar la capacidad de absorción de antioxidantes en el cuerpo.
Los expertos en nutrición recomiendan que esta bebida se pueda usar de una manera sencilla: Mezclar 200-300 ml de té verde caliente; Agregar jugo de 1⁄4-1⁄2 limón fresco; Beber unos 30 minutos después de las comidas.
Se deben beber 1-2 vasos al día y evitar añadir más azúcar para mantener los beneficios para la salud.