1. Las personas con diabetes no deben comer mucha sal.
Las personas con diabetes no deben comer demasiada sal, porque la sal puede aumentar el riesgo de presión arterial alta. Por lo tanto, en la dieta diaria, las personas con diabetes deben controlar la cantidad de sal, recomendando no exceder 5-6 g al día.
2. Comer menos carne roja y carne procesada
Las personas con diabetes deben limitar el consumo de carne roja y carne procesada porque a menudo contienen altas cantidades de grasas saturadas y sales de sodio, lo que puede aumentar el riesgo de presión arterial alta y promover la progresión de complicaciones cardiovasculares.
Por otro lado, la carne procesada también se marina a menudo con mucho azúcar para estimular el gusto. Esto puede tener un impacto negativo en el control del azúcar en sangre. Al reducir el consumo de estos tipos de carne en la dieta de las personas con diabetes, los pacientes pueden controlar mejor los niveles de azúcar en sangre y contribuir a proteger la salud cardiovascular.
3. Come muchas frutas y verduras.
Las personas con diabetes deben comer muchas frutas y verduras porque son ricas en fibra, vitaminas y minerales, pero tienen bajos niveles de calorías y grasas. La fibra en frutas y verduras ayuda a ralentizar la absorción de glucosa y grasas, lo que ayuda a controlar eficazmente los niveles de azúcar en sangre y es beneficiosa para la salud cardiovascular.
Agregar más verduras y frutas a la dieta de las personas con diabetes ayuda a los pacientes a sentirse llenos por más tiempo, apoya una gestión eficaz del peso y reduce el riesgo de complicaciones relacionadas con la obesidad durante la diabetes.
4. Priorizar las grasas omega-3
Las personas con diabetes deben priorizar el consumo de más grasas omega-3 en lugar de grasas animales o aceites de cocina industriales porque este tipo de grasa puede ayudar a prevenir complicaciones cardiovasculares al ser antiinflamatoria y reducir el riesgo de formación de coágulos de sangre que causan aterosclerosis.
Omega-3 es abundante en grasas de pescado graso (salmón, atún, arenque, caballa...), aguacates maduros, nueces y aceites de ellos (semillas de sésamo, nueces, anacardos, aceite de colza, aceite de linaza...).
5. Reducir la cantidad de azúcar añadido
El azúcar añadido, que se encuentra comúnmente en los dulces, las bebidas carbonatadas y los alimentos procesados, puede causar un aumento repentino del azúcar en sangre después del consumo.
La ingesta excesiva de azúcar enriquecido no solo dificulta el control de la diabetes, sino que también aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades cardíacas e irrita la inflamación excesiva. Por lo tanto, la dieta de las personas con diabetes debe reducir la cantidad innecesaria de azúcar enriquecido para controlar bien los niveles de glucosa en sangre; ayudando así a reducir la inflamación y prevenir las complicaciones de manera efectiva.
6. Limitar el consumo de alcohol.
Los pacientes diabéticos deben limitar el consumo excesivo de alcohol porque el alto contenido de alcohol en el alcohol puede causar acidosis cetona (aumento del ácido sanguíneo) y aumento de la grasa en la sangre (aumento de los triglicéridos en la sangre). Por otro lado, beber mucho alcohol con el estómago vacío puede causar hipoglucemia y aumentar el riesgo de muerte en pacientes diabéticos debido a causas no relacionadas con el sistema cardiovascular.