La remolacha contiene muchos compuestos biológicos como betalaínas, betaína, nitrato y antioxidantes, componentes que se han demostrado tener efectos positivos en el hígado.
Las betaláminas son pigmentos que crean el color rojo en la remolacha, destacando por sus potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Los estudios demuestran que las betalaínas ayudan a reducir el estrés oxidativo, uno de los principales mecanismos que causan daño a las células hepáticas, apoyando así que el hígado funcione de manera más eficaz en el proceso de eliminación de radicales libres y toxinas.
La betaína, otro compuesto que se encuentra en la remolacha, conocida como donante de metilo, participa en los procesos de intercambio de metilo en el hígado, lo que ayuda a reducir la acumulación de grasa en el hígado y prevenir el riesgo de hígado graso.
Algunos estudios demuestran que consumir jugo de remolacha diariamente durante 12 semanas reduce las enzimas hepáticas (ALT, AST, ALP) y mejora la condición de hígado graso en pacientes cuando se combina con un estilo de vida saludable.
Aunque la remolacha es segura para la mayoría de las personas, hay grupos a los que prestar atención:
Personas propensas a los cálculos renales oxalato:
La remolacha contiene oxalato, un compuesto que puede combinarse con el calcio para crear cálculos renales en personas sensibles.
Usar demasiada remolacha cruda o jugo de remolacha puede aumentar la carga de oxalato en el cuerpo, aumentando el riesgo de formación de cálculos. Por lo tanto, las personas con antecedentes de cálculos renales de oxalato deben limitar o procesar la remolacha cocinada para reducir el oxalato.
Personas con presión arterial baja:
Los nitratos de la remolacha pueden dilatar los vasos sanguíneos y bajar la presión arterial, por lo que las personas que están recibiendo tratamiento para la presión arterial baja o tomando medicamentos para bajar la presión arterial deben controlar y hablar con su médico cuando utilicen jugo de remolacha con regularidad.
Personas con sistemas digestivos sensibles:
Algunas personas pueden experimentar hinchazón, diarrea o malestar estomacal cuando beben jugo de remolacha sin estar acostumbradas debido al alto contenido de azúcar natural y fibra.
Usuarios de medicamentos especiales:
Beetroot puede interactuar con medicamentos para la presión arterial o anticoagulantes, especialmente en personas que toman dosis altas. Consulta a un profesional si estás tomando medicamentos a largo plazo.
Se debe beber jugo de remolacha fresca de unos 150-250 ml al día, preferiblemente en combinación con las comidas para reducir la irritación del estómago.
Cocinar al vapor, hervir, asar para reducir el oxalato y retener los nutrientes.
Combina con una dieta rica en otras verduras, fibra, proteínas saludables y ejercicio para aumentar la eficacia del apoyo hepático.