El rábano blanco es un rábano de invierno-primavera, con un alto contenido de agua (más del 90%), bajo en energía, muy bajo en purinas y rico en vitamina C, potasio, fibra soluble y compuestos glucosinolato.
Según las observaciones generales de nutrición, una dieta rica en alimentos bajos en purinas y ricos en agua ayuda a diluir el ácido úrico en la sangre, al tiempo que aumenta la excreción renal.
La vitamina C en el rábano blanco ha sido demostrada por muchos estudios epidemiológicos como relacionada con la reducción de los niveles de ácido úrico sérico.
Los análisis de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) muestran que la vitamina C puede aumentar la secreción de ácido úrico a través de la orina mejorando la función de filtración de los riñones y reduciendo la recaptación de urato en los tubos renales.
El rábano blanco actúa sobre el control del ácido úrico a través de tres mecanismos principales.
Primero, aumenta la excreción de ácido úrico a través de los riñones.
El alto contenido de agua y potasio natural en el rábano blanco ayuda a promover la micción leve, apoyando a los riñones a excretar ácido úrico de manera más efectiva.
En segundo lugar, la reducción de la inflamación está relacionada con el aumento del ácido úrico.
Los compuestos antioxidantes como la vitamina C y los polifenoles del rábano blanco ayudan a reducir el estrés oxidativo, un factor que contribuye a agravar la respuesta inflamatoria causada por los cristales de urato.
Muchos estudios demuestran que controlar la inflamación y la oxidación es clave para ayudar a reducir la frecuencia de los ataques de gota aguda y proteger la función renal a largo plazo.
Tercero, apoya el sistema digestivo y el metabolismo de las purinas.
La fibra en el rábano blanco ayuda a mejorar el microbioma intestinal, apoya la eliminación de productos metabólicos de nitrógeno y purinas a través del tracto digestivo, reduciendo indirectamente la carga sobre el hígado y los riñones.
La OMS y muchas organizaciones internacionales de salud coinciden en que el control del ácido úrico requiere un enfoque integral, en el que una dieta rica en verduras, baja en purinas, limitada en alcohol y carne roja es fundamental.
Se debe cocinar sopa de rábano con pescado o tofu, limitando la sal y las grasas saturadas.
Hervir o cocinar al vapor ligeramente, evitar saltear con mucha grasa.
Combina con verduras y frutas ricas en vitamina C para aumentar la eficacia de la eliminación de urato.
Evita comer demasiado salado o encurtido porque el alto contenido de sodio puede reducir la secreción de ácido úrico.
Las personas con enfermedad renal crónica, gota grave o que están tomando medicamentos hipoácidos deben consultar a un médico antes de cambiar su dieta.