Los frijoles mungo no solo proporcionan proteína vegetal, fibra, vitaminas y minerales, sino que también contienen muchos compuestos vegetales como polifenoles y flavonoides.
En los últimos años, los estudios han comenzado a prestar atención a la capacidad de este tipo de frijoles para apoyar el metabolismo de las grasas, antioxidantes y proteger el hígado.
Un punto a tener en cuenta es que el agua de frijol mungo y los frijoles mungo intactos no tienen valores nutricionales completamente iguales. Al cocinar y luego filtrar los residuos, la mayor parte de la fibra y una parte de la proteína junto con los compuestos contenidos en las semillas se eliminarán.
Mientras tanto, la fibra es un componente importante de una dieta beneficiosa para el metabolismo. Se deben priorizar los alimentos poco procesados, incluidos los frijoles, los cereales integrales, las frutas y verduras y las fuentes de alimentos ricos en fibra natural.
La OMS también recomienda que los adultos consuman al menos 25 g de fibra natural al día.
Por lo tanto, si el objetivo es apoyar la salud hepática y controlar el peso, comer frijoles mungo cocidos y conservar las semillas puede ser más beneficioso que solo beber agua filtrada de frijoles.
Si te gusta beber agua de frijol mungo, puedes cocinar el frijol mungo entero con agua, sin o solo agregando muy poco azúcar. Después de que los frijoles estén blandos, debes comer las semillas enteras en lugar de solo filtrar el agua. Esta es una forma de ayudar a aprovechar mejor las proteínas y la fibra.
Por el contrario, el postre de frijol mungo con mucho azúcar, el agua de frijol mungo embotellada con azúcar o la bebida de frijol mungo mezclada con leche condensada no deben considerarse bebidas "para el hígado".
Los niveles altos de azúcar libre pueden aumentar la ingesta total de energía y no son adecuados para personas con sobrepeso o hígado graso.
La OMS recomienda limitar el azúcar libre por debajo del 10% de la energía total diaria y recomienda priorizar los alimentos poco procesados y ricos en nutrientes.
En general, el frijol mungo es un alimento que vale la pena incluir en una dieta saludable, ayudando a que el hígado esté más sano si se usa correctamente.
La forma más razonable de usarlo es cocinar frijoles mungo bajos en azúcar, priorizando comer semillas y combinándolos con una dieta rica en verduras, frutas, cereales integrales, frijoles, limitando el alcohol y los alimentos ultraprocesados.
Para las personas que ya tienen hígado graso o enfermedad hepática, el frijol mungo es solo una parte de la dieta, no sustituye a los medicamentos y los regímenes de tratamiento del médico.