Si tienes que elegir un grupo de pescado que sea beneficioso para la salud ósea después de los 40 años, los pescados grasos como el salmón, las sardinas, la caballa y el atún son opciones destacadas. Lo destacable es que proporcionan simultáneamente muchos nutrientes relacionados con la salud ósea.
El pescado graso es una de las pocas fuentes de alimento natural que proporciona vitamina D, incluidos el caballa, el salmón, las sardinas y el atún. La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio, un mineral esencial para mantener la estructura y la solidez de los huesos.
Las sardinas y el salmón que comen huesos enteros se encuentran en el grupo de alimentos que proporcionan calcio. Este es un punto especialmente útil porque el calcio y la vitamina D trabajan juntos en el proceso de mantenimiento del sistema óseo.
El salmón es una fuente de proteínas de alta calidad, vitamina D y ácidos grasos omega-3 EPA, DHA. Las sardinas, si se comen con huesos blandos, también proporcionan una cantidad significativa de calcio adicional. Mientras tanto, la caballa es un pescado graso rico en omega-3 y vitamina D.
A partir de los 40 años, mantener la densidad ósea se vuelve más importante, especialmente en las mujeres que entran en la menopausia y la posmenopausia. La vitamina D juega un papel importante porque el cuerpo necesita esta sustancia para absorber el calcio.
La deficiencia de vitamina D y calcio durante un largo período de tiempo puede debilitar los huesos y hacer que se rompan fácilmente.
Satisfacer suficientemente las necesidades de vitamina D y calcio a través de alimentos y suplementos cuando sea necesario ayuda a mantener la salud ósea.
Por lo tanto, en lugar de centrarse solo en un nutriente, las personas mayores de 40 años deben construir una dieta con pescado graso combinada con otras fuentes de calcio como leche, yogur, tofu o verduras de hoja verde adecuadas.
El pescado debe prepararse de una manera que aumente la cantidad de grasa y sal en la dieta, como cocinar al vapor, hervir, asar o estofar ligeramente. Se debe limitar el pescado frito en abundante aceite, el pescado enlatado demasiado salado y los platos de pescado con mucha salsa.
Una dieta rica en calcio, vitamina D, proteínas; mantener un peso saludable y especialmente combinar ejercicios de carga o entrenamiento de fuerza es la base integral para mantener un sistema óseo saludable a medida que aumenta la edad.