Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la base de una dieta saludable es priorizar los alimentos poco procesados, al tiempo que se limitan las fuentes de azúcar libre (free sugars) en la dieta.
La OMS recomienda que la cantidad de azúcar libre represente menos del 10% de la energía total diaria y que si se reduce a menos del 5%, traerá más beneficios para la salud.
El azúcar en los zumos y bebidas dulces, aunque no se complemente con azúcar, todavía se clasifica en el grupo que debe limitarse porque puede aumentar fácilmente el consumo de azúcar durante el día.
Esto es especialmente notable con el jugo de caña de azúcar. El proceso de prensado ha eliminado casi toda la fibra de la caña de azúcar, lo que hace que la cantidad de azúcar se absorba más rápido que cuando se comen alimentos intactos.
Los expertos creen que las personas sanas no necesariamente deben abstenerse por completo del jugo de caña de azúcar, pero deben considerarlo como un refresco ocasional en lugar de una bebida diaria.
Un vaso de jugo de caña de azúcar de tamaño mediano ya puede proporcionar la mayor parte del azúcar libre recomendado en un día, especialmente si el bebedor también usa té con leche, refrescos o dulces.
Las personas con sobrepeso, obesidad, prediabetes o diabetes deben ser aún más cautelosas.
Debido a que el jugo de caña de azúcar tiene un alto índice glucémico y casi no contiene proteínas ni grasas para ralentizar la absorción, beber mucho puede hacer que el azúcar en sangre fluctúe bruscamente. Si desea usarlo, debe consultar a su médico o nutricionista para que se ajuste a su plan de control de azúcar en sangre.
Otro consejo importante es no beber jugo de caña de azúcar en lugar de agua filtrada. El agua filtrada sigue siendo la mejor opción para rehidratar el cuerpo. Mientras tanto, el jugo de caña de azúcar solo debe usarse como bebida refrescante en cantidades moderadas.
Para disfrutar del jugo de caña de azúcar de una manera más beneficiosa, los nutricionistas recomiendan beberlo en pequeñas cantidades, sin azúcar ni jarabe, no beberlo con el estómago vacío y no combinarlo con muchos otros dulces durante el día.
Al mismo tiempo, mantenga una dieta rica en verduras, frutas integrales, cereales integrales y haga ejercicio regularmente para ayudar a controlar el peso y la salud metabólica.