Refrescos azucarados
Los refrescos, los refrescos, los jugos de frutas industriales, los bebidas energéticas y las bebidas preparadas suelen contener cantidades significativas de azúcar. Entre ellos, la fructosa se metaboliza por el cuerpo de una manera que puede promover la formación de ácido úrico.
Cuando la fructosa se metaboliza rápidamente en el hígado, este proceso consume ATP, una forma de energía celular. Beber muchas bebidas ricas en fructosa puede aumentar la carga de ácido úrico, especialmente en personas que ya están en riesgo de hiperuricemia.
Los jugos de frutas no siempre son buenos para el ácido úrico.
Muchas personas creen que los jugos de frutas siempre son buenos para la salud porque tienen un origen natural.
Al prensar la fruta, se elimina una parte de la fibra mientras que se conserva el azúcar natural. Esto hace que un vaso de jugo pueda proporcionar una cantidad significativa de azúcar, pero crea una sensación de saciedad peor que comer la fruta entera.
Por lo tanto, las personas con ácido úrico alto deben priorizar comer fruta entera con una dieta razonable, en lugar de beber regularmente jugos o batidos con azúcar.
El té con leche, el café y el té con más azúcar también deben limitarse.
El té o el café en sí no son las principales causas del aumento del ácido úrico. El problema radica en la ingesta de azúcar.
Una taza de té con leche puede contener mucho azúcar de leche condensada, jarabe o azúcar preparada. Del mismo modo, el café con leche mezclado con mucha leche condensada también puede convertirse en una fuente significativa de azúcar libre.
Si estás controlando el ácido úrico, debes cambiar a té sin azúcar, café bajo o sin azúcar, y al mismo tiempo limitar los picantes y los jarabes.
Cerveza y bebida alcohólica
Además de las bebidas azucaradas, las personas con ácido úrico alto también deben prestar especial atención al alcohol y la cerveza.
A diferencia de los refrescos, el impacto de la cerveza no solo está relacionado con el azúcar, sino también con el etanol y el metabolismo de las purinas. El alcohol puede aumentar la producción de ácido úrico y al mismo tiempo reducir la capacidad de los riñones para eliminar el urato.
Esta es la razón por la que la restricción del alcohol y la cerveza se incluye a menudo en las recomendaciones de gestión de la tos.
Es importante que el aumento del ácido úrico no solo dependa de un tipo de bebida. La herencia, la función renal, el peso, el síndrome metabólico, los medicamentos que se toman y la dieta general pueden afectar los niveles de urato.
Por lo tanto, las personas con ácido úrico alto deben priorizar el agua filtrada, limitar los refrescos azucarados y las bebidas ricas en fructosa, reducir el alcohol y mantener un peso saludable. Se puede reemplazar con té o café bajo o sin azúcar.