Después de las vacaciones de Tet, la cantidad de sobras de comida suele ser bastante grande y se guarda en el refrigerador, especialmente gio lua y cha que. Estos son platos hechos de carne cocida, por lo que si no se conservan correctamente, son muy fáciles de echarse a perder, especialmente cuando el clima cambia erráticamente.
Por lo tanto, conservar los alimentos correctamente ayudará a evitar el desperdicio y a garantizar la salud de los miembros de la familia. En consecuencia, algunas formas sencillas siguientes ayudarán a las amas de casa a almacenar gio cha siempre fresco durante un largo período de tiempo.
Cubre bien la sección transversal
El giò chả después de cortarse se seca muy fácilmente, se oscurecerá y reducirá el sabor. Para solucionar esta situación, las amas de casa deben usar film transparente para envolver muchas vueltas alrededor de la superficie cortada del giò chả.
El sellado ayudará a evitar por completo que el aire y las bacterias entren en contacto directo con la superficie de la carne. Si la familia tiene una caja de plástico con tapa hermética que puede guardar los rollitos de primavera, ayuda a que la conservación sea más segura y eficaz.
Guardar los rollitos de primavera en el refrigerador
Guardar los gio cha sobrantes en el refrigerador ayudará a asegurar la frescura del plato. Con una temperatura de 5 a 8 grados C, ayudará a ralentizar el proceso de deterioro del gio cha. Sin embargo, las amas de casa deben tener en cuenta que los alimentos después del Tet cuando se guardan en el refrigerador deben usarse en un plazo de 6 días.
En particular, es necesario colocar los alimentos cocidos por separado lejos del espacio para la carne y el pescado crudos. Esto ayuda a prevenir la contaminación cruzada. Al mismo tiempo, no se deben colocar los rollitos de primavera cerca de frutas con olor fuerte para que el plato no tenga olor.
Separación y congelación
Si la cantidad de gio cha sobrante es demasiado grande, las amas de casa pueden optar por congelarla. Congelar los alimentos ayuda a prolongar el tiempo de conservación. Pero antes de meterlos en el congelador, las amas de casa deben cortar el gio cha en pequeñas porciones que sean suficientes para comer en una comida.
Esta forma ayudará a evitar que el giò chả pierda nutrientes. Al comer, solo necesitas llevar cada pequeña porción al compartimento del refrigerador para descongelarla naturalmente durante la noche, lo que garantiza la seguridad e higiene y mantiene el sabor del giò chả.