La creciente demanda de equipos eléctricos hace que muchas familias tengan que usar enchufes auxiliares adicionales. Conectar varios enchufes generando una red de cables desordenada reduce la estética y no garantiza la seguridad para la familia.
La sobrecarga del flujo eléctrico provoca cortocircuitos
El mayor riesgo es que cuando se conectan demasiados enchufes a una toma de corriente, haya sobrecarga. Cada toma de corriente solo soporta un cierto nivel de potencia. El uso simultáneo de dispositivos como televisores, refrigeradores y planchas hará que el núcleo de cobre se caliente. Cuando la carcasa de plástico se sobrecalienta, se derrite y provoca cortocircuitos. Esta es una de las principales causas de incendios.
Accidente de electrocución por fuga
Las redes eléctricas tiradas en el suelo son muy propensas a dañarse. Por lo tanto, mover las pertenencias para limpiar o las picaduras de ratón pueden desprender la corteza de aislamiento. Cuando el núcleo de cobre está abierto, el riesgo de fuga eléctrica al exterior es extremadamente alto. En particular, limpiar la casa si se golpea con una línea de fuga eléctrica causará inseguridad para los miembros de la familia.
Peligroso para niños pequeños y mascotas
Los niños pequeños siempre son curiosos y les gusta explorar los objetos que les rodean. Los enchufes con luces parpadeantes son muy fáciles de atraer la atención de los niños. Además, las mascotas también suelen morder y romper los cables eléctricos. Por lo tanto, las amas de casa deben organizar los cables eléctricos de forma ordenada.
El retraso en el manejo de los enchufes eléctricos viejos será muy peligroso. Cada familia necesita revisar y reemplazar regularmente el equipo y comprar cajas de cables especializadas para garantizar la seguridad de los miembros.